martes, julio 07, 2009

¿La Furia de los Dioses?

Año 2002 d.C.
"El mundo Mediterráneo nunca dejó de tener herencia griega, no por el idioma, ni mucho menos, ni por la cultura,... sinó porque en algunos momentos nos siguen dando por ahí"
(NachoRamus).

Iba caminando por el antiguo barrio de la Metropolis con mi amigo Litrón.
Paraje repleto de comercios, tabernas y placenteros lugares donde distraerse, aseaerse,... o disfrutar de los manjares de la vida.

Mi amigo y yo decidimos detener nuestro dicharachero paseo. Al final de una de esas estrechas calles, había una plaza con una típica ibérica terracita, donde decidimos empezar nuestras ofrendas al dios Dionisio.
Mientras hablábamos de nuestras pequeñeces filosóficas sobre la existencia, la honra hacia lo místico y lo divino incrementaba, al mismo tiempo que nuestra bolsa de monedas menguaba.
Tan contento y honrado se sintió Dionisio que nos arrebató hasta la última moneda, para así poner fin a nuestra frenética homilía, dejándola para el siguiente cambio de luna.


Tras percatarme de mi falta de liquidez y de capital, decidí poner fin y hacer caso a la señal de Dionisio. Hestia (diosa de las virtudes domésticas) reclamaba nuestra presencia en nuestros abandonados hogares.
Pero como era de esperar y debido a la debilidad ante la religiosidad, nuestro crepúsculo se nos prolongaría más de la cuenta:

- ¿Otro vino?, pregunté a mi amigo Litrón.
- ¡Por los Dioses!, respondió.
- ¿Vamos a las afueras?
- Si, por el Barrio Ensanchado o por el Campo del Arpa.


Para ello debíamos sacar dinero del banco metropolitano más cercano y que no se nos hiciera más tarde de lo que era.

En el banco central, una enorme estatua de Hermes (dios de la elocuencia y del comercio) nos daba la bienvenida, pero lo encontramos cerrado. No hay dinero.
Fuimos a otras sedes cercanas, y nada de nada,..cerrado.
Ni siquiera el invento de un "genial viajero anglosajón", llamado "dinero plastificado", nos funcionaba.
Y así uno tras otro.

Para colmo, y con la paciencia desmoronándose por momentos, mi burra, algo vieja y cansada, no quería moverse, y menos con dos personas (hecho del cual estaba muy poco acostumbrada).

- ¡¡Maldita burra!!. ¡A ver si algún día me puedo comprar un caballo o un buey!.
Exclamaba poniendo el grito al cielo.

La verdad es que, la pobrecilla, sacaba la lengua, zarandeándola de un lado o otro, y yo sin una maldita moneda para pagarle un poco de agua en ¿cualquier abrevadero?,... ¿en el centro?, pero si no veíamos ni uno. Hasta Poseidón parecía habernos negado de agua.
Gastando todas mis plegarías hacia alguna diosa, tipo "Fortuna", y que los intelectuales aún no habían creado, finalmente arribamos a Campo del Arpa. Allí observamos otro banco...
Miré a Litrón y, ambos, curiosamente, pensamos lo mismo...ahí mismo acabaría nuestra aventurilla, no debíamos enojar más a los dioses.

Mi amigo haría caso a Hestia y a Morfeo, mientras que por mi parte, y tras poder haber saciado la bárbara sed de mi pequeña burra, concedería mis rezos a Apolo, para que así iluminase mi camino de regreso a casa, a la metrópolis extraradial de Cornelia.
Mañana sería otro día, con el permiso de Zeus, por supuesto.



jueves, junio 25, 2009

Nuestra Canción.

-In my place. Coldplay-
"En mi lugar, en mi lugar.
Había líneas que no podía cambiar.
Estaba perdido, oh si.
Estaba perdido, estaba perdido.
Cruce líneas que no debí cruzar.
Estaba perdido, oh si.
¿Si, cuánto tuviste que esperar por él?
¿Si, cuánto tuviste que pagar por él?
¿Si, cuánto tuviste que esperar por él?

Estaba asustado, estaba asustado.
Cansado y no estaba preparado.
Pero espero por ti.

Si te vas, si te vas, dejándome aquí solo.
Bueno, espero por ti.
Si, ¿cuánto tuviste que esperar por él?
Si, ¿cuánto tuviste que pagar por el?
Si, ¿cuánto tuviste que esperar por él?

Por Favor, por favor, por favor.
Ven y canta para mi, para mi, mi.
Ven y cántalo, cántalo, cántalo.
Ven y cántalo ahora, ahora, ahora.
Ven y cántalo.

En mi lugar, en mi lugar.
Había líneas que no podía cambiar.
Estaba perdido, oh si, oh si."

Continuará...

(dedicado a Marta).

jueves, junio 18, 2009

Cosa de dos, solo dos.

Puedes entender, ahora, ¿qué hago aquí?.
Puedo entender el miedo que has tenido.
Si has estado corriendo, huyendo del amor.
Si has estado corriendo, huyendo del dolor.

Pues ya somos dos.

¿Puedes entender qué hago aquí?.
Si has sufrido demasiado tiempo,
y no sabías decir ¡basta!.
Si se te han escapado buenos momentos,
y no sabías como cazarlos.
Pues ya somos dos.


¿Puedes ver lo que te estoy diciendo?.
Solo he llegado para hacer libre nuestro amor.
Voy a dejarlo claro:
Sin abrazos a escondidas,

debajo de sótanos,

ni besos en oscuros portales,
ni ataques extraños,
de extraños,

ni celos innecesarios,
ni ataques de pánico,
Nuestro amor libre.

¡Ehy, estoy aquí!.
Tienes dos opciones: o coger este momento,
o dejar pasar el tiempo huyendo.
Pues somos dos.

Sé que son sentimientos muy complicados,
pero todo lo complicado...
...tiene un precio elevado, o...
... no hay precio con qué pagarlo.


Sin magias rotas,
ni camas solitarias,
ni solitarias almas,
ni días muertos,
ni noches hambrientas,
ni lloros a destiempo,
ni relojes descontentos.
Nuestro amor libre.


Estamos corriendo por el mundo,
por culpa de un amor...
y no sabemos nada de nuestro futuro.
Y aunque, a veces, nos preguntemos:
¿qué hacemos aquí?...siempre te diré: Hacer libre nuestro amor.
¿somos dos?.

lunes, junio 15, 2009

Mi Ángel.

La Doncella del Mar.
- ¿Las alas son de ángel o de demonia?

- De ángel por supuesto,... porque para aguantar esto,...

Tiempo atrás soñé, durante mucho tiempo, con ese "espíritu celeste", y con su definitiva y carnal presencia. No tengo remedio, mi impulsiva osadia, y mi derruído pasado, me llevaron hasta ella, y ella acudió a mi llamada.
¡Ahy... mágico Mayo!. Magia en el primaveral ambiente, repleto de hechizos, maleficios, sorpresas, amores y desengaños.
Solo estaba en el momento y en el lugar escrito, dije la frase correcta y te mostré lo que quedaba de mi. Me diste la respuesta idónea, tocaste con la punta del dedo mi gastada sensibilidad y algo, de nuevo, empezó a palpitar, muy lentamente.

- Las alas son de libertad, de la libertad que me gané cuando tenía veinte años.
- Yo las perdí cuando me caí...

"Pienso en lo que me dijeste en el coche antes de irte... y a mi también me encantaría repetir noches como la de ayer. Es un placer haber conocido una mujer como tú: madura, sincera, amable, dialogante, y sensible,.. esto me rompe, lo siento soy así. Me fascin
a pensar en el millón de cosas que me gustaría hacer contigo,... hasta me cortaba el pelo si me liberases. Pero ahora sé, que estás algo confusa y algo perdida (y quién no lo ha estado) y seguro que encuentras una solución. Te la mereces. Hasta entonces preferiría que te aclarases, pero si algún día me necesitas, silba y voy. Un petó fort i cuidat".

La velada fue preciosa. Por momentos olí esa magia espolvoreada por las calles,... pero tremendas dudas ofuscaban esa diminuta y especial sensación que surgió de diálogos y de miradas.

Dudas del pasado, dudas entre el querer y el poder, emergieron de profundos abismos cuando escuché lo que no quería ni podía escuchar...

No hay dos sin tres.
La confusión crea confusión, las sensaciones extrañas crean encuentros extraños. Los sentimientos que alteran nuestra rutina, nos empujan a situaciones insólitas, irrepetibles, únicas, y hasta pueden cambiar nuestro mundo, como un río que arranca con firmeza y arrastra con todo lo que halla a su paso.

Volví a verte, a tenerte frente a frente, cara a cara, como a mi me gusta estar.
Brotaron esas sensaciones puras, cristalinas, y muy, muy profundas, que solo brotan cuando tienes la creencia que esa persona es sincera.
(Lo importante no es lo que brota, sinó de qué semilla brota).

Yo tenía que descubrir si esa platónica atracción hacia ti como persona, iba más allá, o era simplemente una conmoción cerebral, de palabras y gestos que entraban por mis sentidos, o sencillamente era una bocanada de aire fresco en un caluroso día de junio.
Si era posible hacer realidad la combinación entre romanticismo y pasión. Sensaciones en tiempos de olvido, en tiempos de materialismo y decadencia.
¿Volvería a vivirlo, a sentirlo?, ¿me estaba limpiando?.


Estabas preciosa, radiante y tu pelo, increiblemente suave, muy suave. ¿Y tu corazón?. ¿Qué me decía?. Estaba en ello.
Los latidos del corazón, a veces no tienen explicación. Aparecen, mueven la sangre por todas las venas y alimentan el cuerpo, el alma. Un increíble fenómeno de la naturaleza.
Debía seguir probando, tanteando el momento para poner deacuerdo el poder y el querer, finalizar mi confusión. Y hubo momentos, quizás hasta demasiados, pero no me atrevía.
Cada vez que te tocaba, que me tocabas, que nos mirábamos fijamente y sonreías, veía esa oportunidad, el instante perfecto,...pero palpaba tu muro, mi muro y me reprimía.

Y tu mirada derretía mi congelada alma, con un viento cálido de nuevas ilusiones. Ya no valían ni escudos, ni muros, ni apariencias ocultas, y cuando por fin ví desnuda tu alma....te dije: -¡Just one Caress, one! (sólo una caricia, una).

La chispa adecuada.
De repente se paró el tiempo, el Universo al completo.
¡Qué fantástica sensación!, pensaba que lo había olvidado.
Sentí cuerpo con cuerpo, abrazados, una repentina y fugaz paz, me sentí ser
eno (bendición divina),... Tú entre mis brazos...¡Tan frágil, como la pluma de un bello pájaro, mejor...de un ángel, con miedo a romperte, a quebrarte!.
Seguidamente, y sin darme tiempo a reaccionar, sentí un chispazo. Doscientos veinte voltios electrizando mi sistema nervioso,... cuerpo con cuerpo, surgió la llama.


Besé tu rostro, lo volví a besar y lo volví a besar, sin pretender nada más, solo me conformaba con acariciarte. Rozarte con mis labios esa fragilidad. Como si diciendo: - ¡Eo, estoy aquí, no quiero hacerte daño!.
Mi cuerpo, este trozo de carne, jóven pero perecedero, me volvía a encaminar hacia senderos ocultos. La voz del deseo, la llamada vanal, mezclada con una incesante y revolucionada química que revoloteaba por todo mi ser, que, evidentemente, debía calmar.
Y claro, sentí lo que anhelaba descubrir,...que no era un sueño, que era real, que podía volver a sentir mi corazón latir junto con un ardiente deseo. Siempre juntos.

Tú lo has hecho realidad.
Continuará...

(dedicado a Marta)



miércoles, junio 10, 2009

Odas a la perdición o ¿a la salvación?.

Un soldado malherido, derrotado, perdido, que, tras la guerra, pretende regresar a casa.
A los perdedores nadie los cura, así que me debo lamer mis propias heridas.

Eché mano a la única botella de "Jack Daniel's" que tenía

y empecé a afrontar mi primer síntoma de dolor: El corazón.
No hay bastones que valgan para el corazón, ya lo dice la canción,
así que borrachera al canto. Intentando disimular las evidencias, caí en el abismo de la irracionalidad. Casi me ahogo en mis propios vómitos, en mi propio lodo de muerte.
Menos mal que una mano amiga cogío mi maltrecho cuerpo,
y lo devolvió a su lugar en la vida, vamos que me dejó en la cama, mañana otro día.
Me repetí que nunca más.

El segundo dolor llegó con la espalda. El eje central de mi movimiento reventó.
Claro, hacia meses que me estaba avisando y yo no le hacía ni caso.
Tres días con un pinchazo insoportable, me hicieron buscar remedio,
en la medicina occidental: "Enantyum y Myolastan".
Estamos de reparaciones, al que no le guste que no mire.

Mi mundo empezó a moverse y entre recuperación y recuperación:
"Four Roses", "Baillas", "vino turbio, tinto, blanco, rosado,..."
combustibles divinos para continuar dando ese movimiento necesario, para llegar a casa.
Pero el camino sería, aún, duro y esto no hacia más que empezar.


Hace frío, la primavera tarda en llegar, se hace de rogar,
"Vincigrip Forte", "Aspirinas", "Couldinas",...y a por el tercero: la gripe.
Sin tiempo para detenerme, y cuando los síntomas, del anual y puntual virus,
desaparecían, la natación reclamó su sitio en mi vida.
- ¡Ahy la natación, fuente hacia mi salvación!.


Y entre largo y largo, entre piscina y piscina,...
-¡Camarero, unos chupitos de "José Cuervo","Cacique" o "Melocotón",
por favor!.
De nuevo a la carga, a disfrutar la vida social.
Y siempre "Jack Daniel's", fiel compañero de viaje, analgésico de muchos males.

Hoy funciono, mañana no, "Espidifen" para las venas.
Extrañas mezclas. Ahora hay dolor, ahora ya no.

Eso sí, cada cosa a su tiempo, nada de "Cócteles Molotov".
Saliba para las pequeñas heridas, recuerdos y relatos para las cicatrices,
y miradas perdidas a mi querida luna llena.

Un nuevo cloroformo: "Atarax", un nuevo antítodo, un asesino de inesperados nervios.
-Con mucha, mucha moderación, señor doctor.
Copiosas comidas familiares, compromisos,..acabando con el estómago vacuno,..."Almax".
Esto funciona, voy hacia delante, hacia la salvación.


Benditas tardes, noches, de "Judas", "Voll Damm",...de paz, de tranquilidad.
Sereno, atento,...- ¡Joer, qué dolor de muelas!, ¡Dios!.
Cuarto, quinto, o, no sé porqué número iba.
La peor noche que recuerdo en mucho, hasta mi alma se partía la caja de risa, claro por estar un poco más partida, tanto le daba.
Corriendo, corriedo,...y en ocho horas la sanación: "Augmentine" y más "Espidifen".
Esto funciona, voy hacia delante, hacia la salvación.


Viernes de fútbol, tardes de natación, sesiones de música, "marihuanera", domingos de cine. Sin miedos, seguro, disfrutando.
Amigos a estribor, proa al frente y las pastillas al lado del botellón,...por si se me atrofía la espalda o el hombro.
Mi mundo, el mundo gira, sigue, no se detiene, no puedo parar. Sonríe, ríe, regala alegrías y por si acaso...más pastillas.
Meses de locura drogata, contenida, organizada.

Para llegar al futuro, hay que superar (como sea) el presente.

(Vuelvo a casa)





domingo, junio 07, 2009

Hero 4 ever.

El Archi, Hiper, Mega, Supra conocido y popularísmo "Indio",
por fin ha hecho realidad ser un dj de verdad,
ese dj que guardaba dentro, elitista entre y exclusivamente para sus amigos.
En un arrinconado ordenador, de su lúgubre habitación,

pincha discos, mientras le dá tientos a un vaso de licor.
¡¡Sirena, y que siga la fiesta!!, ¡¡Dj sesion residente: Hero 4 ever!!.


Lo que antes eran viejas cintas, nefastamente mezcladas,

eso sí, con toda la ilusión y devoción que hay en este mundo,
ahora son simulacros de grandes sesiones, de grandes djs y de grandes discoteques.
Hasta suena bien, claro, si tu oído es inexperto en la materia, todo sea dicho.

Las noches, para él, siguen siendo eternas, su delgado cuerpo sigue en su sitio,
pero su cabeza se revoluciona, se enajena, al oir su "chumba, chumba"
(binario, birítmico,...por supuesto)
y tragos de Ron, y más Ron.


Caracterizado por sus muecas, mueve las manos como las marionetas,
cuando por sus tímpanos entran notas, de aquella música que tanto le inquieta.
¡Qué maravillosos aquellos veinte años!. Desde los primeros hasta los últimos,
cuando parecía que éramos indestructibles, y que nada ni nadie nos podia hacer daño,
a excepción de algún "rapao" cruzándonos la cara.


De los malos sueños y los nefastos bajones, mejor archivarlos, arrinconarlos.
Y que mejor manera de hacerlo que con sus irrepetibles "cenitas",
en "Can Joan de Peguera",... hoy toca olvidar, toca disfrutar.

Il fuoco del Vulcano, Absenta, Ron, Güiski, etc...muy etc... y de cabeza a tiempos de:
Raiders from the Storm, Just a perfect day, y siempre, siempre, su juvenil Happy HardCore.
No me hago la idea de mi vida sin mi amigo.

Y si la noche se tercia tranquila,...no pasa nada, ahí estamos para hablar, discutir,
de la vida, de nuestras vidas. Filosofías baratas, en el bar de la esquina o en una "terracita".
Intentando arreglar el mundo, entenderlo aunque fuera, sentados, viendo como todo
iba tan deprisa,... o sencillamente disfrutando de la compañía amiga y sincera.

Al señor "diplomático", entre todos sus amigos, la vida le ha ido forjando,
a golpe de hierro y fuego, madurez tatuada en el día a día.
El "teléfono rojo", el nexo de unión de un barrio, de tanta gente, de aquellos años dorados.
Nos unía y reunía a todos, a todos, para hacer de la noche de fin de semana, jóven y única.
¡Al abordaje!, ¡Carpe Diem!, ¡Petaos de la vida, a por la vida, que son dos días!.
De aquel grupo, de aquella época lejana, ahora quedamos unos pocos, dispersos en grupos diferentes, fieles a su compañía,...y si se lo propone nos vuelve a juntar.
¡Cómo cambia la vida, querido amigo!.


Y a pesar de todo lo vivido, malvivido o perdido, él continua, sigue dándonos muchas alegrías.
No se rinde, no te rindas, que mañana será otro día.
Sigue así, no cambies. Evoluciona (¿recuerdas?). Algún día encontraras ese niño que todos llevamos dentro y del que tanto ansías su reencuentro, aunque sólo fuera por fugaces y breves momentos, espero estar a tu lado, en tu compañía, para disfrutarlo, compartirlo...y como bien te dije hace muchos años: lo importante no es lo que aprendamos los unos de los otros, sinó lo que compartamos.


Para siempre, mi amigo: Gero.

(¡qué cara de lerdos!, y las había peores...)



Equivocado.

Esta vez no me toca hablar a mi, así que prefiero dejar a otros que sean quienes representen los sentimientos que ahora (14 de mayo) siento, de aquello que ocurrió un 14 de mayo de hace cinco años (Iª parte):

"Nací con el signo equivocado, en la casa equivocada, con el ascendente equivocado.
Cogí la calle equivocada, que llevó a las tendencias equivocadas.
Estaba en el sitio equivocado, a la hora equivocada,
por la razón equivocada y la rima equivocada,
en el día equivocado, de la semana equivocada.
Utilicé el método equivocado, con la técnica equivocada.
Equivocado, equivocado.
Algo equivocado paso conmigo, químicamente.
No puede pasar algo equivocado equivocado, intrínsecamente.
La mezcla equivocada, en los genes equivocados.
Llegué a los fines equivocados, por los medios equivocados.
Era el plan equivocado, en las manos equivocadas,
con la teoría equivocada, para el hombre equivocado.
Los ojos equivocados, en las sensaciones equivocadas.
Las preguntas equivocadas, con las respuestas equivocadas.
Equivocado, equivocado.
Avanzaba al ritmo equivocado, con la escoria equivocada,
malgastando la energía equivocada, usando las líneas equivocadas,
y las señales equivocadas, con la intensidad equivocada.
Estaba en la página equivocada, del libro equivocado,
con la interpretación equivocada, del señuelo equivocado.
Con la luna equivocada, cada noche equivocada,
con la melodía equivocada, tocada hasta que sonara bien, sí.
Equivocado, equivocado.

Y una imagen vale más que mil palabras:
http://culturebully.com/depeche-mode-wrong-video

lunes, mayo 25, 2009

Por favor.

Por favor, vuelve a mi.
Por favor, regresa a mi.
Llevo años viviendo en el espacio,

en un universo muy extraño.
Intentando aclarar mi mente,
limpiar mi consciencia.
Caminando por la delgada línea,
entre el bien y el mal.
Malgastando mi tiempo por otros mundos,

entre el ser y el estar.

Por favor, vuelve a mi.
Por favor, regresa a mi.
No dejes que me siga perdiendo,
por senderos equivocados.

No dejes a la deriva mi lento navegar.
Alumbra esta oscura soledad,
y hazme vibrar como hiciste en tiempos atrás.
Recuérdame el pasado,
para no cometer los mismos errores.
Hazme una señal.

Por favor, amor, vuelve a mi.
Por favor, amor, regresa a mi.
No permitas que ponga tu nombre en vano,
ni que reniegue de él.
No permitas que caiga en el pozo,
de la ignorancia, de la obsesión.
Permíteme aprender que, aceptar, confiar y respetar,

deben ir juntas al andar.
Permíteme escuchar tu divina melodía.
Tu nombre en un altar,
para volver a creer, a tener fé, para rezar,
para soñar,...que existe tu palabra: amar.

Por favor, vuelve a mi, amor.
Por favor, regresa a mi, amor.



lunes, mayo 18, 2009

Flores en la basura.

El mejor regalo que te puede ofrecer el pasado es no olvidar nunca un hermoso, único e irrepetible maravilloso recuerdo. De esto ocurrió un 14 de mayo de hace cinco años (IIª parte):

" Recuerdo la primera vez que hicimos el amor,
dos locos escapados de una jaula,
destinados a encontrarse.
Mi bello electrizado, sangre hirviendo,
tu cara iluminaba,
senderos jamás inexplorados.

Recuerdo el primer dia que me dijiste: - "Te quiero".
- ¡Éso no podía ser cierto!, apenas nos conocemos. Respondí.
Te pusiste a llorar, te abracé. Dentro de mí, de ti.
Recuerdo el primer dia que te dije: - "Te amo".
Nada parecía imposile.
Flores en la basura.

Recuerdo jurarnos nunca dejarnos,
y el tiempo se detenía, era eterno,
y morías entre mis manos.

Los labios se enganchaban,
era un regalo del Cielo.
- "Yo moriré antes que tú". Te decía.
- "No yo antes, ley de vida". Respondías.
No soportaríamos la infinita ausencia.
Desnudos, abrazados, al oído, cantábamos.
Flores en la basura.

La chispa que incendió nuestros mundos,
y cada vez que dicías: - "Te quiero, te amo,..."
caía un pedazo de nuestros muros opuestos,
y se abrían nuevas puertas.

Pero las flores no viven eternamente,
las flores también se mueren.

Un trozo de mi ser se caía ante tus pies,
tú mi regalo, yo tú ángel, dándome alas.
Como dos águilas, enredadas por sus garras,
en un vuelo con caída libre,
enfrentados a un futuro incierto.

¡Qué maravillosa hubiera sido la vida,
si nuestro amor hubiera sido tan infinito,
como la pasión compartida.
Éramos el color de la noche,
la luz en una tierna mirada.
¡Qué bonita, qué preciosa estabas!,
estábamos enamorados.

Flores en la basura.

Y recuerdo la última vez que me dijiste: - "Adiós".
Que te dije: - "Adiós".
Recuerdo...que las flores no viven eternamente,
las flores también mueren".


* Dedicado a todas las flores que dieron su vida, en nombre del Amor.

martes, mayo 12, 2009

ETA 5, 4, 3,...

...2, 1, o. Vacío. Aquí no hay nada.
Debería, pero vacío.
¡Qué grande es el Universo!,
¡qué distante parece todo!,

tan próximo de nada, de silencio.
Mensajes en botellas,
arrojadas al pasado,
S.O.S en tiempos de olvido,

holas sin adioses,
adioses sin holas.
Amo el silencio.

¡Qué oscuro el espacio!,
¡qué alejado me encuentro!.
Mis pensamientos difusos,
mis recuerdos subjetivos,
un pasado gastado,
...botellas al vacío.

Nada en en el horizonte,
todo de mi lado,
sigo vagando.

Amo el silencio.

Ni mensajes, ni botellas,
ni cómo, ni cuándo,
ni dónde, ni porqué.
Solo en tinieblas,

un Universo solitario,
todo de mi lado,

vagabundeando,
triste, contento,...silencio.

Vuelvo a casa.



miércoles, mayo 06, 2009

Significados.


Ahora que te he perdido,
he descubierto el significado de "perder".
Ahora que te he dañado,
he conocido el significado de "dañar".
He aprendido el significado de
"dejar en paz", de "estrellarme".

¡Sí!, he perdido, he dañado, me he estrellado,
y sin embargo las estrellas,
siguien brillando,

para ti y para mi.
Allí donde estés, que te acompañe tu estrella.
Allí donde esté que me perdone la mía.

Ahora que te perdido,
he descubierto el significado de "ganar".
Ahora que te he dañado,
he aprendido el significado de "cuidar",
de "encontrar".


¡Sí!, he ganado, he cuidado y he encontrado,
y sin embargo las estrellas,
siguen brillando...
...dentro de mi, de ti,
y he dilucidado el significado de "brillar".
Allí donde estés, que seas muy feliz.


... yo no estoy.



lunes, abril 27, 2009

Alicia y el país de las maravillas.

Creo que ha debido ser un sueño, de repente nos adentramos, como viajeros perdidos, en un mundo nuevo, de otra galaxia, atrapados por fuerza extrañas.

"A zarpazo limpio,
tiré la puerta que me separaba,
de un maravilloso país,
ya olvidado para mi,
con el paso del tiempo.

Alicia,
me había hipnotizado.
Un repentino hechizo,

tan efímero como una estrella fugaz.
Paso a paso hacia un final anunciado,
dirigí mis pies "idiotas",

hacia una ilusión rota.


Su piel era suave,
sus cabellos finos y morenos,
y en sus ojos aparecía,
con luces de neón:
- ¡Bienvenido al país de las maravillas!.


Su piel era frágil,
como si se fuera a romper,

como el acero rompe una flor,

Si vuelvo a tocarla...- Pensé.
Como si se fuera a quemar,
como el fuego quema el papel.


- ¿Estudias o trabajas?
Cuánto tiempo sin oir absurda frase,
pero en ese instante,...tan inocente.
Mi mundo, mi nave y mi tripulación,
en las mil y una maravillas.

- Veinticuatro años.
Casi se me
caen las lentillas de la emoción.
Volví a tocar a Alicia,

y con un: - ¡Qué bueno, olé, olé...te quiero!,
le dí otros dos besos.


Me acababan de quitar una eternidad,
como si un ángel bajase del cielo,
y me diera un sorbo,
de la poción: "eterna juventud".
Su impresionado rostro,
ante mi exagerada alegría,
me pusieron de media vuelta a la puerta.


Pero ni iba a ser yo quien rompiese su patito.
Ese número mágico,

lleno de vida, lleno de alegría,
de ganas de descubrir, de conocer,
del "Carpe Diem".

No voy a ser yo quien rompiese,
sus recién cumplidos veinte añitos.
No hubo un más allá,
la sinceridad estaba de mi lado,
y no me iba a fallar.


Rompi el hechizo: tres dedos en mi mano izquierdo,
y dos en la derecha.

- Pues no lo parece. Respondió Alicia.
- Pues si, lo sé,... y trabajo en,...bla,bla,...
donde la sinceridad excasea, pero siempre,
uno debe ser unomísmo,...bla,bla,... Le respondí.


Era como si el lobo,
le enseñase los colmillos
al cordero,
haciendo sonar trompetas
al estilo "S.P.Q.R." tocando de fondo,

y acompañado por un coro cantando:
"¡Hola mi amor yo soy tu lobo!". Ja, ja.

Lógico, el cordero pegó un tiró al aire,
era evidente que no me lo quiso endiñar a mi,
y luego salió corriendo,
...era de esperar.


El resto pareciá "Caperucita Roja",
con la diferencia de que el lobo,
no iba disfrazado de abuelita.


Un último intento de continuar una conversación,

pero, como bien dije al principio...
el final llegó antes de empezar".


¡No!, no sé llegó a nada más,
ni pretendía alardear contando...
un final en donde se comen perdices, o "corderos".
Como si el destino de mi "Odisea",
me dijese: "Otra Calipso... ¡No!".
Yo, ya me sientí feliz y contento,
con lo que me estaba ocurriendo,
ya me fue suficiente,
sabía que ese mundo no era el mío,
y que no podía llegar a más. No podía.
Algo dentro de mi me lo impedía.
(la bestia sigue encadenada).

Así que cojí mi nave, mi ébria tripulación
y continuamos la aventura por otro lado.

¿Hacia dónde?
Ahora, y después de lo acontecido,
lo veo más claro,...vuelvo a casa*.


*Casa: un lugar que abandoné hace tiempo, exactamente, un 14 de mayo de 2004.

jueves, abril 23, 2009

Encadenado. Crónicas de la luna llena.

¿Sabes qué significa,
llevar estos crueles grilletes,
en la manos y en los pies?
¿Sabes qué se siente,
cuando tu sangre se desliza,
gota a gota,
por todo tu cuerpo?.


Necesitado de dormir y nunca se puede.
Azotado y torturado,
en una húmeda sala,
en una pecaminosa cama.
No soy yo.

¿Qué esperas de mi,
qué esperas de nosotros?,
¿No te han bastado estos años,
que sigues dejándome encerrado?.


Un vicioso apetito,
me visita cada noche,
recorre mis venas,
y no seré satisfecho,
me será negado.
Un miedo insoportable,
batiendo letamente mi corazón.
Tengo la marca del caído,
clavado, justo, en el cerebro.
No soy yo.

Necesitado de volar,
de levantarnos.


¿Qué esperas que deba hacer,
cuando lo único que hice,
fue ponerme delante del cañon de una pistola?.

¿No te ha bastado,

que sigues dejándome encerrado?.
¿A qué esperas para dejarme salir?.
¿Qué más esperas de nosotros?.

Déjame salir. Seré yo, seremos nosotros.




lunes, abril 20, 2009

Fuera de control.

En la inmensidad del espacio,
navego...¿hacia dónde?.

Deslumbrado por fenómenos estelares,
mi sangre, se altera con la alegría,

que proporciona la libertad de sentir,
la ingravided del exceso.


Ebrio hedonismo recorriendo mis venas,
dispersándose por mis arterias.

La tripulación de jolgorio en jolgorio,
y en la bodega excasea mi preciado vino reserva.


Me pierdo con miradas extrañas y juveniles,
aguantando barras,
manteniendo mundanas conversaciones,
mirando estrellas lejanas.

Me distraigo con musicas celestiales,
recordadas, veinteañeras,..deshechizándome.

Me muero en mi propia incoherencia,
botellas de dolor etílico.

La resaca será larga,
flotando ingrávido,
en la demasía,
en el cosmos,
desorbitado,
sin control.

¡Baby, otro sorbo de absenta**, por favor!.

Y ya llevo una semana con una asiática pegada a mi espalda.

(* Güiski: del inglés "Whisky", y este del gaélico "uisce beatha", que significa "agua de vida".)
(** Absenta: del latín "Absinthîum", y este del griego "
ἀψίνθιον", que significa planta perenne de la familia de las Compuestas, como de un metro de altura, bien vestida de ramas y hojas un poco felpudas, blanquecinas y de un verde pálido. Es MEDICINAL, muy amarga y algo aromática).



miércoles, abril 15, 2009

Viaje sin retorno.

Enciendo motores,
los timones, ahora, responden.
Más allá, hay mil planetas,
hay mil estrellas, que no me conocen.
¡Basta ya de girar!,
alrededor de tu órbita espacial.

¡Basta ya de buscar!,
el instante idóneo para aterrizar.
Una planicie tan desértica,
como un espejismo tan irreal.
El momento perfecto para estrellar,
mi vida,
en el ojo de un huracán,
en lo más profundo de un abismo.

Enciendo motores,
rompo tu fuerza de gravedad,
que tanto tiempo me ha hecho divagar,
aquí no hay nada que ganar,
ni de mi para ti,
ni de ti para mi.

Tu un espejismo, yo un desierto,
no éramos tan distintos.
¡Basta ya!, ¡basta ya!

Enciendo motores,
me impulso lejos de ti,
me alejo,
me voy...


...yo no estoy.



miércoles, abril 30, 2008

Maldito (2)

Ánimo chico, ya sabes que los malos momentos se saborean con el tiempo casi tan bien como los buenos... "No fue bueno pero fue lo mejor".
Así que te cuelgo una canción superchida (como dicen los mexicanos) de Jessy Bulbo (sin desperdicio).



MALDITO


Estoy desconsolada porque me abandonaste
Y tú eres el único capacitado para consolarme
Cuando hago algo mal y tú no me lo perdonas,
Necesito que me abraces y no llega la hora.

Porque yo te hice enojar,
Me pones un castigo,
Me pones a sufrir
Y lo más triste de todo es que no se va a repetir
Porque no me quieres ver,
Mientras más yo te persigo más te enojas tu conmigo
Si tanto me quisiste no me tires al olvido

Maldito maldito maldito
Porque me abandonas cuando más te necesito
Maldito maldito maldito
En la cama y en la cárcel se conoce a los amigos

Haciendo el inventario
De porque me hiciste daño
Resulta que te inquieta cuando hablo con extraños
Si tienes la certeza
De que yo te puse el cuerno
Y no quieres que nadie más te ralle los cuadernos
Entonces ponte buzo
Porque me puedo ir
Pues a mi no me gusta tener novios a escondidas
Y si no te parece pues te invito a la salida

Maldito maldito maldito
Porque me abandonas cuando más te necesito
Maldito maldito maldito
En la cama y en la cárcel se conoce a los amigos

Sí, la cagué
Y qué y qué y qué y qué y qué y qué y qué y qué y qué y qué y qué...




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jueves, abril 24, 2008

Al infierno...maldito. Canciones de dolor.

"Como sé que nunca lo leerás...me tomo la libertad de hacer lo que quiera con esta mierda de blog...al infierno".

Maldito ese 15 de Mayo.
Maldita hora de madrugada.
Maldita mi felicidad.
Maldita mi osadía, mi valentía.
Maldita mi buena fe, mis ilusiones y mis esperanzas.
Maldita mi soñadora cabeza.
Malditas mis verdades.

Maldita la mentira.
Maldita la traición.
Maldita la sangre derramada.
Maldita mi retirada.
Maldita mi obsesión.
Maldito el amor, maldita la pasión.

Maldita mi desconfianza.
Malditos mis celos.
Maldita mi cobardía.
Malditas mis mentiras.
Maldito mi rencor.
Maldito mi temblor.
Maldita mi sentencia.
Maldito mi perdón.
Maldito mi odio.

Malditos los dulces amaneceres.
Malditos los crueles despertares.
Malditas las felices noches con velas.
Malditas las desgraciadas noches en vela.
Maldito el fuego que calienta.
Maldito el fuego abrasador.
Maldita agua purificadora.
Maldita agua estranguladora.
Maldita puerta cerrada, maldita la abierta,...¿entrar o salir?.

Maldita mi obsesión.
Maldita mi desconfianza.
Malditas mis incertidumbres.
Malditas mis certezas.
Maldita mi lentitud, maldita mi pereza.
Maldita mi rapidez, maldita mi ansiedad.

Maldito el amor...¿eterno?...

Maldito la alegre canción.
Maldita la noche de comunión.
Maldita esa canción...malditos mis oídos.
Maldito mi gusto.
Maldita esa canción...a disgusto.
Maldito mi buen olfato.
Maldito mi mal olfato.

Malditas mis desganas.
Maldita mi impaciencia.
Maldita mi ignorancia.
Maldito mi conocimiento.
Maldita mi paciencia.
Malditas mis ganas.

Malditos los cuatro viajes.
Malditos los otros cuatro que nunca existieron.
Maldita la enternecedora película.
Maldita la película nunca vista...malditos mis miopes ojos.
Maldita mi iluminación, maldita mi ceguera.

Maldita la función...que nunca se acabó.
Maldito yo, maldito payaso, maldito saltimbanqui, maldito arlequín.
Malditos mis gritos.
Malditas mis acusaciones.
Malditos mis silencios.
Malditas mis defensas.
Maldito espectáculo...¿se acabó la función?.

Maldita mi servidumbre.
Maldita mi dictadura.
Maldita mi insolencia, mi desvergüenza.
Maldita mi reserva, mi huída, mi vergüenza.
Maldito mi paso atrás.
Maldito mi paso adelante.

Malditos mis cuatro años de amor.
Malditos mis cuatro años de dolor.
Maldito yo, maldito positivo.
Maldito yo, maldito negativo.
Maldita mi contradicción.


"Cogerás Nacho, estas necias palabras,... te las dirás ante el sucio espejo,...y cuando éste se halla roto en mil pedazos, te los empezarás a tragar uno a uno hasta que revientes...¡¡maldito!!".







martes, abril 08, 2008

Fascinado. Canciones de Alegría.

Fascinado, así quedé durante y después del concierto.

Cuando descubres que un grupo de música te canta y encaja perfectamente con lo que tu vives, o sencillamente, deseas expresar y no tienes palabras, o si las tienes las perdiste en el pasado, y ya no hay manera de rescatar.

Entiendo el Rock-Pop de Sidonie como la mezcla entre la feliz imaginación y el realismo más cruel y, a su vez sencillo, superficial, de lo que es la vida, sin complejos, con sus alitbajos. La subida al cielo del más mediocre y la bajada al infierno del héroe que perdió. Historias de personas corrientes (como tu y yo), historias imaginarias.

Sin faltarles ese toque (a mi juicio magistral) de psicodélia (influencia de George Harrison, Bowie, Pink Floyd,...) y de romanticismo, de amor, perdida, reconciliación, locura. Agridulce. De pasado y de futuro, de monotonía y de improvisación.

Allá por julio del 2007, escuché por primera vez la canción de “Nuestro baile del viernes” en la radio. Dos meses después tuve el disco en mis manos, y con él, un nuevo grupo que me acompañaría en el viaje de mi vida, para dar banda sonora a la misma: septiembre, octubre, noviembre,...” El dandy del extrarradio”,...

Ahora y tras el concierto, sólo me queda retroceder en el pasado y descubrir el resto de su discografía.

Preludio.

“- En mi celda acolchada

tienen mi cabeza vendada.

Me espera una sesión de electroshocks

para que recupere la razón.

En mi camisa de fuerza,

escucho hablar tras la puerta.

Los médicos preparan la poción,

es una dosis superior, sí, por favor.

-Lo sé es horrible el sabor.

Pero ya verás te sentirás mejor.

Perdón no me presenté

soy la paciente de celda tres.

-En la pista de baile

danzamos canciones en braille.

Aquí los locos lo pasamos bien

con un aguijón en nuestra sien.

Siento calambres hermosos

en mi sistema nervioso.

Nada de esto me hace efecto ya,

ya que no consigo olvidar.

-Dime por qué estás aquí

que recuerdo quieres extinguir.

Te van a lobotomizar,

la enfermera empieza a conspirar.

-No te puedo olvidar.

Lo siento no te puedo olvidar.

Aunque lo nuestro se acabó,

brillará como una estrella que murió.

Somos los Olvidados,

Y el olvido,

Brillará como una estrella que murió.

-Mentí, yo no te olvidé,

y sé que esto me va enloquecer.

Soy yo el intenso fulgor,

que ya no ves porque alguien apagó."

Así empezó el concierto del 8 de marzo de Sidonie, en la sala Apolo de Barcelona..

Con que mejor canción que con un video clip, post-lp costa azul, de la canción “Los Olvidados”.

Seguidamente aparecieron Axel, Marc y Jesús (éste último con un cigarrillo en la boca y una copa en la mano), y con retraso de media hora (mínimo), preludio de una velada inolvidable.

Músicos.

Dicen, y reafirmo, que en los conciertos, en directo y sobre un escenario es donde se demuestra si un grupo es bueno o no, y Sidonie lo es.

Grandes músicos dispuestos a entregarnos todo. Y así lo hicieron.

Palmas, palmas, y palmas, Jesús nos quería meter en su bolsillo, y lo consiguió con cada una de las canciones, con sus bailes y saltos, inicios y finales de canción, haciéndonos partícipes de lo que nos querían transmitir.

Cantaron casi todo el disco de “Costa Azul“, varias canciones del “Fascinado”, y otras tantas de sus anteriores discos en inglés, supongo que de “DragonFly”, “Sidonie”, y “Shell Kids” y pronto lo descubriré.

En todas sus canciones en inglés, a parte de las dos versiones que hicieron (con gran originalidad), encontré genialidades que no se escapan de mi mente: inicios de canción al más puro estilo “Massive Attack”, música Tecno y Rock Electrónico del setenta, desgarrado y extasiante. Alargando con soberbia, acordes (tanto iniciales como finales) de canciones y modificando pequeños detalles dignos del directo.

Y por supuesto no faltó, las canciones, a pocas revoluciones, lentas, con un solitario Marc y su guitarra.

Detalles.

A la hora, ya se querían marchar, o eso nos dieron a entender, y tras otorgarnos varias sonrisas, y las prometidas tres últimas canciones, continuaron con muchas más. Se les veían que disfrutaban de lo que hacían...y nos lo seguían transmitiendo.

La actuación paró, Marc y Jesús, guitarras españolas en manos, bajaron a la pequeña pista del Apolo, y con la gran suerte que no estaba a reventar y se podía estar, bailar con tranquilidad.

Así que, crearon el silencio: “Silenci, cony”, estos no se cortaban el pelo, eran los capitanes del concierto y nos llevaban por donde querían.

Luego nos hicieron sentar, como niños atónitos ante la fábula del sabio, y empezaron a tocar la canción “Todo lo que nos gusta”, a garganta pelada.

¿Y el coro?...nosotros. Impresionante.

Actores.

Si de una cosa me enamoré de Sidonie es de la gran imaginación que denotan en algunas de sus “psicodílicas” composiciones, a la hora de expresar sus sentimientos o sus relatos.

El “Giraluna” parecía ser el final, y no se podía esperar menos de ellos.

El silencio volvió a reinar en la sala, en la pantalla de video se alzó mi querida luna llena.

Algunos de los allí asistentes empezaron a alzar su brazo, al mismo tiempo que Axel, con una enorme máscara (al más puro estilo carnavalesco veneciano) se alzaba lentamente.

Axel se marchó y propició la aparición de Marc (vestido con capa y corona de Rey) y Jesús (de paje Real).

De nuevo...Impresionante. Lo habían hecho. Preformistas.

Y como en todo gran concierto de casi dos horas, el final tampoco fue para menos.

El telonero (mezcla de Bunbury y Calamaro, con mis respetos), después de haber estado enchufado a lo que se podía beber y organizar (o liar) tras el telón, salió al escenario (sin nervios algunos...¿por qué será?...) y se encargó de cerrar la función: Un excelente momento de gloria para cada uno de los tres componentes del grupo, además de los dos acompañantes: el del piano y clavicordio, y el de la steel guitar (cuyos nombres no recuerdo, evidentemente).


Los aplausos: más que merecidos.

Tras el concierto, y para más INRI, nos invitaron, a todos los asistentes, a seguir disfrutando de su música en un pub (que tampoco recuerdo), en donde tocan, charlan con amigos y, por supuesto, beben.

No fui, no pasaba nada por no hacerlo.

Dedicado a Montse. Gracias.

Para siempre, dentro, en mi absurdo corazón.

miércoles, abril 02, 2008

Todo por la música.

La esperanza es lo último que se pierde....

...60 € la entrada, Litros,...es solo de un día, pero teniendo en cuenta que 30 € ya los pagamos por ver a
Massive y de paso Goldfrapp, Björk,...

En respuesta a la entrada del blog de Litros, dedicada a Portishead (y su temor a no llenar el Palau de la Música o algo así), apúntate ésta, Litros: ahora no sólo hay que ir a festivales para ver a tu grupo predilecto, sinó que los capullos del cotarro musical te hacen “Packs”.

Por ejemplo: El “Summercase” (18 y 19 de julio en BCN), y el “Ola”, sólo por 135 €, y te ahorras un 20 %. ¡¡Tres días de música por 45 €!!. ¡Manda cojones!, y perdonad por la expresión, pero bien se la merecen.

Esto como si el Carrefour y el Eroski te ponen la coca cola / pepsi de 2 litros a 1€ (ahorrándote...buf...saco humo de contar), eso si, si las pagas por anticipado y además el día de compras es X miércoles a uno y X sábado (del siguiente mes, por supuesto) al otro. = ¿Huele a Oligopolio?.

Pero la música nos puede...

Así que animo al resto (Gero, Chus , Edu y todo/a aquel/lla que se quiera apuntar,...¿o no?. Pues eso...a participar en nuestro segundo: “Summer Miedo y Asco”. Qué casualidad cae en año bisiesto (el primero fue en el 2004)...¿recordáis?, mucho asco y mucho miedo, para variar.

Esta vez, Litros, yo me encargo de encontrar hotel, que todo quede bien metido en el bolsillo y de paso tres o cuatro días de vacaciones para disfrutar del “Mare Nostrum”.

Para más INFO...consultad en internet, ¡mamones!, que para eso está, o sencillamente me llamáis, que para eso está el teléfono...¡mamones!.

Salu2 y hasta la vista.

domingo, noviembre 04, 2007

El Reino Perdido.

Coge todo el aire que puedas y sumérgete.

Libera tu mortal cuerpo y déjate hundir.

Abre bien los ojos y disfruta del viaje.

No te preocupes si crees ahogarte,

no te preocupes si la corriente te engulle hacia lo más profundo.

Mira bien, al final, en el abismo de mar, verás una luz brillar.

Atraída por su resplandor, serás guiada hasta la gran puerta dorada,

custodiada por dos grandes torres y colorido coral.

Si llamas a la puerta, ahí detrás estaré yo, esperándote.

Una gran estatua, de un Dios olvidado te dará la bienvenida a mi Reino, el Reino sumergido.

Piedra, marfil, cristal. Casas, palacios, templos,...

levantados a ambos lados de la gran avenida.

Las sabinas recubren las aceras con sus azulados pétalos.

La hiedra serpentea por los balcones, las torres y las paredes de esos bellos edificios,

algunos derruidos, ruinosos, abandonados.

Hojas caducas revoloteando, de un lado a otro, arrastradas por un viento imposible.

Las cascadas se abren paso por las grietas de un desquebrajado techo turquesa, iluminado, susurrante

música que rebosa en las fuentes.

A lo lejos, en lo más alto de la colina verás el Palacio Plateado.

Sube la larga escalinata y atraviesa el umbral.

Negros pétalos de rosas ya muertas, esparcidas por el recibidor.

A ambos lados del pasillo observarás tapices de orientales telas,

encerrando preciosas salas,

con camas vestidas de dulce seda y cuadros colgados representando tiempos mejores, resplandecientes.

Al final de tu camino te encontrarás con tres bastos peldaños.

Candelabros plateados sustentan cientos de cirios e iluminan la penumbra.

¡He aquí mi trono!, y yo, el Rey, de nuevo coronado.

En un mundo hundido, decadente y profundo, muy profundo.

¡He aquí yo!, ¿sientes mi presencia?.

Surgido de una molécula de luz y destinado a levantar este Reino,

mi Reino escondido de todo el mundo.

Descansa si te encuentras cansada.

Duerme arropada de cálidas sábanas.

Danza, al son de músicas lejanas y siéntete libre.

Come si estás hambrienta. Bebe si estás sedienta.

Pídeme todos los deseos con los que siempre hallas soñado,

y quizás te los conceda,

a excepción de uno, sólo uno:...

Todo es cuestión de tiempo, sólo necesito recobrar la fe de mi Dios olvidado.

(Gracias a Dave Gahan).

lunes, octubre 22, 2007

Ícaro. Canciones de Alegría.

Me siento paralizado.

Todo me pesa, mis brazos son como alas de plomo,

incapaces de moverse.

Cabizbajo observo la mundicia en la que vivo,

la porquería de mundo que estamos heredando, dejando.

Me siento atrapado, mis piernas son como garras

desafiladas, desgastadas, renqueantes.

Oigo por fin tus primeras melodías,

como chispas que encienden mi motor,

y empieza a latir, pausadamente, mi corazón.

Mi cabeza se alza, al escuchar tu voz.

Mis ojos (como si se curasen de su enfermedad)

logran ver en lo más alto y lejano,

un cielo, alumbrado por la luna llena.

Se levanta un fuerte viento,

golpea por detrás mi pelo,

y mi espalda nota tu excitante aliento.

Mis brazos se empiezan a mover,

como si despertaran de un letargo,

de una larga espera.

Mis piernas se inclinan de un lado a otro,

de atrás a delante,

en perfecta sinfonía con tu dulce cantar.

- Te echaba de menos.

- Sabía que algún día, de nuevo, vendrías a por mi.

Siento como mis alas se empiezan a batir,

cada vez con más fortaleza, con mayor determinación.

Mis garras, rapaces, inclinan mi cuerpo, voy a saltar.

- Oigo tu voz...te amo, te amo, te amo.

-¡Ya estás aquí!.

Salto, sin miedo, sin ningún tipo de miedo, libre.

Y de un golpe emprendo mi majestuoso vuelo.

En el infinito cielo tus azulados ojos brillan, están allí.

Sigo batiendo mis alas, recojo mis garras.

Subo, subo y subo cada vez más.

Noto un aire caliente como acaricia mi frente,

y abajo solo hay millones de lucecitas y diminutos puntitos

de un mundo que, ahora, poco me importa.

-Sigo oyendo tu voz...te amo, te amo, te amo.

-Noto tu presencia, junto a mi.

Danzando por el aire, dibujando siluetas, imposibles en tierra,

posibles aquí.

Cierro mis ojos, mi pecho se hincha, aspiro...me detengo, suspendido,

expiro... y me dejo caer.

Sonrío, me estremezco de alegría, de serenidad,

la libertad de volar tatuada en mi piel.

Vuelvo a mirar por última vez mi querida luna.

Lentamente desciendo, hasta que toco el suelo,

Y aunque la cruda realidad me invade de nuevo,

aún me siento ligero.

Lacrimosos ojos, se despiden de tu voz,

de tu inconfundible sinfonía.

-He disfrutado de ti, gracias por hacerme sentir así.

-Sabía que vendrías a regalarme este Don,

y de sentir tu perdón.

Seis minutos y diecisiete segundos de éxtasi en la más absoluta gloria.

Gracias a Massive Attack.

lunes, octubre 08, 2007

Arreglarte. Canciones de dolor.


“Cuando tratas de dar lo mejor de ti, pero no tienes éxito.
Cuando consigues lo que quieres, pero no lo que necesitas.
Cuando te sientes tan casado, pero no puedes dormir.
Estancado en el reverso.

Cuando las lagrimas surcan tu cara.
Cuando pierdes algo que no puedes reemplazar.
Cuando amas a alguien pero se desperdicia.
¿Podría ser peor?

Las luces te guiarán a tu hogar,
y encenderán tus huesos,
y yo intentaré arreglarte.

En lo más alto o abajo del todo.
Cuando estas demasiado enamorado como para dejarlo marchar.
Si nunca lo intentas nunca sabrás,
lo que tu vales.

Cuando las lagrimas surcan tu cara.
Te prometo que apranderé de mis errores.
Las lagrimas surcan tu cara... y yo....”.

Intenta repararlo, si puedes.


Gracias a Edu y a ColdPlay

martes, octubre 02, 2007

Sangre y barro. Canciones de muerte (Daudalagid).

Quizás todo ésto que os voy a contar parezca que no sirva de nada, o incluso pueda parecer aburrido, pero para entender el presente hay que entender el pasado. Esta es la historia, mi historia, y de todo aquello por lo que luché y peleé: ¿?.

La última mirada.

Jueves, 7 de julio del año “cinco”.

La fuerte lluvia de anoche había dejado todo como un barrizal
Iba de un lado a otro de mi sección, de nuestro trozo de trinchera, nuestro momentáneo hogar y también, porqué no decirlo, nuestra futura tumba.

Veía, con una enorme lamentación contenida tras mis ojos, la cara de cada uno de todos mis soldados, de mis compañeros. Algunos estaban serios, tristes, otros miraban la nada a través de las fangosas paredes, otros rezaban. Los que enloquecían debían de ser calmados por otros compañeros y yo debía darles ánimo a todos y cada uno de ellos, para que creyeran en la victoria.
¿Qué victoria?.

Cogía un cigarrillo, lo encendía “tranquilamente”, y , de repente, como si de un flash fotográfico se tratase, un alubión de recuerdos machacaban mi mente, como cada día, desde que llegué al frente. Siempre me venían a la cabeza cuando conseguía calmarme un poco y me sentaba en la tienda de oficiales a tomar lo poco que quedaba de café.

Dos meses, desde que llegamos aquí. Dos meses. Al principio con grandes esperanzas e ilusiones, para poder ayudar a nuestros compañeros, para vencer sin miedo a caer y, con el devenir de los días y de las noches, para convertirnos en bestias asustadas y que ya no podían llegar a más.

Cuando avanzábamos una noche un kilómetro, un mísero kilómetro por las líneas enemigas, lo perdíamos a la mañana siguiente. La infantería enemiga nos devolvía al agujero de donde veníamos.
Cuando parecía haber noches tranquilas...una bengala iluminaba el cielo, todos nos echábamos al suelo. Un zumbido que se hacía cada vez más agudo, ensordecedor, hasta que... caían cientos de explosiones,...como si lloviese fuego. Mutilados, muertos.
Esas noches eran de las peores, se hacía de día y aún estábamos recogiendo cadáveres y atendiendo heridos.



El Alto Mando seguía prometiendo refuerzos, pero allí no llegaba nadie. Veinte kilómetros de trincheras, y en cada metro un hombre, sólo uno, nadie más por detrás, a excepción de esas pocas baterías de artillería escondidas entre los árboles y que, desde hacía días, estaban calladas, silenciadas.

¿Por qué?, ¿por qué tanto dolor, tanta sinrazón,...?, ¿por qué seguir luchando?.

Cada día que salía el sol era un regalo del destino, pero también un tirar la moneda y ver de qué lado caía, cara o cruz....¿seré yo?, ¿serán mis hombres?.
Tan sólo tenía un tercio de ellos, ¡qué horror!.
Hoy estás y mañana no. ¿Qué nos hacía no poder disfrutar de ese don tan divino como es la vida?, ¿por qué vivíamos con tanto miedo?.
El fin de toda esperanza, de toda ilusión,...la muerte.

23 horas, 00 minutos.

- Prepare a sus hombres Capitán, al toque de tambor, silbato. Me dijo mi Coronel cuando apresuradamente se acercó a mi.
Me giré, le puse la mano al hombre y le pregunté; -¿Por qué Josué?, ¿Por qué atacamos?.
- Vamos a salir de aquí, no te preocupes amigo mío y prepara a tus hombres. Respondió mientras se marchaba hacia el otro lado, hacia otra sección.

Fue lo último que oí de mi Coronel. Una grandísima persona, generosa, recta en su deber, siempre serena y que daba confianza,...pero en ese momento...sus ojos no decían lo mismo que su boca,...sus ojos eran dos abismos en los que ya no se veía esa luz que siempre me había dado esperanza.

Mi corazón palpitaba cada vez con más fuerza, mis hombres enfundaron la bayoneta, y se pusieron en formación para subir por la escalera. Al otro lado del agujero los enfermeros preparaban sus botiquines.
Nadie decía nada, sólo se oía la respiración y alguna que otra lágrima cayendo al suelo.
Yo miraba a mis hombres, apretaba los dientes y agarraba mi pistola con rabia, para transmitirles, como mínimo rabia... por los compañeros caídos.

Decenas de bengalas salieron desde nuestras baterías, seguidas de las primeras salvas. Aquellas que estaban silenciadas empezaron a rugir como nunca, como si fueran sus últimos alientos, sus últimas palabras.
En medio de la oscura noche, veíamos los enormes proyectiles volar por encima de nuestras cabezas hacía el enemigo. Luego se escucharon multitud de explosiones, parecía hacerse eterno, y ojalá el rugido de esas baterías no hubiera cesado nunca.
Mi corazón latía cada vez con más celeridad y cada vez más, creía que mi corazón saldría de mi pecho, una nueva sensación vivida como nunca antes había sentido, nisiquiera en los anteriores ataques.
A lo lejos se oía como el tambor empezó a redoblar, y seguidamente oí el primer pitido, inmediatamente hice sonar el mío tan fuerte como pude, hasta casi quedarme sin aire. Mis hombres, rifle en mano, empezaron a salir.

Daudalagid.

- ¡Corred, corred! Grité a mis hombres nadamás salir al campo de batalla.
Corría, corría, intentando de no resbalar, saltando cuerpos inertes de otros compañeros, del enemigo, bordeando matas y arbustos, agujeros. Cuando aún se veían en el horizonte las últimas explosiones de nuestra artillería, empezaron a aparecer numerosas bengalas que iluminaban momentáneamente el campo de batalla. Y seguidamente esos malditos zumbidos....

- ¡Corred, corred!. Gritaba casi sin aliento.
Empezaron a caer bombas sobre nosotros, a mi lado, a solo unos metros tres hombres saltaban por los aires, luego delante caía otra, detrás,... bomba tras bomba, soldado tras soldado,...Olía mal, muy mal, a putrefacción.

Ya se podía ver la alambrada al fondo. Algunos de mis hombres, se inclinaban y empezaban a disparar, y luego seguían corriendo.
Una ráfaga de balas acribilló al grupo del sargento Alonso, que tenía delante.
Por el costado izquierdo avanzaban rápidamente pero el derecho se había detenido, para poder disparar desde el suelo y darnos cobertura, pero yo les gritaba: - No paréis, adelante, continuad, venga corred, hay que llegar.
El franco delantero estaba roto. Continué corriendo con mi grupo, el central, para sustituirlo, y seguían cayendo hombres, se oían gritos de dolor, de auxilio, de desesperación. Nos estaban aniquilando.

El soldado que llevaba la bandera fue abatido, estaba sólo a dos metros de mi, no había tiempo para pensar, enfundé mi pistola y cogí la bandera. Continué corriendo todo lo que podía, mientras veía a mi amigo y sargento Ramírez, que se había puesto delante mío, como le atravesaban la cabeza.
Al instante sentí un empujón, en el hombro derecho, como si una aguja se clavase y quisiera tirarme hacia atrás, pero continué corriendo.

Luego sentí otro pinchazo en mi pierna izquierda. - ¡Ya está!. Pensé.
Caí arrodillado al campo, y con la ayuda de la bandera me volví a levantar, mi vista se empezó a nublar, y notaba la sangre brotando por mis heridas, pero debía continuar.
Tambaleándome seguía avanzando. Me empezaba a marear y cuando giraba la vista a ambos lados para observar a mis hombres apenas podía ver a unos pocos, muy pocos.
En cuestión de segundos, más explosiones, y más bengalas iluminando lo que sería nuestra muerte.
El último, ya no sé dónde me dio, yo diría que en el pecho izquierdo,...¿a la altura del corazón?. Y me tiró al suelo. - ¡Se acabó, hasta aquí he llegado!. Volví a pensar.



Con la mano derecha aún agarraba la bandera, mi bandera, "el pájaro de fuego” cubierto de sangre, de barro, de muerte.
Mientras la vista se me nublaba aún más, impulsivamente, coloqué la mano izquierda en mi pecho izquierdo. No me podía mover, impotente, rendido,...en el suelo...el final.

Ya casi no oía los chillidos, ni las explosiones, ni ningún zumbido. Y una especie de calma creaba una pausa en mi cerebro. El cielo se teñía de sangre y ya no había estrellas en el firmamento, ni mi adorada y querida luna, ni existían esos “ángeles” que te venían a rescatar cuando más lo necesitabas.
Las pocas fuerzas que tenía eran para derramar mis últimas lágrimas.
¿Qué hemos hecho?, ¿Cuál fue el error?.

En apenas un segundo, recordé un sinfín de cosas bellas, los rostros de mi familia y de mis amigos, los días de playa, en la montaña, las cuatro estaciones, los compañeros de la infancia, del ejercito. Imágenes de toda una vida, que se mostraban en mi mente como vertiginosos fotogramas de una película.

Me sentía cansado, agotado, derrotado. Mis párpados se cerraban, como si fueran el telón de la última función. Reinó la oscuridad. Y me sentía cansado, agotado, derrotado.

Gracias a Sigur Rós.

martes, septiembre 11, 2007

¡¡¡Vuelvo!!!

"Ahora,
que el tiempo a pasado,
y he dajado de lado la competición,
que veo más claro,
que escucho mejor,
doy garcias por haber llegado hasta aquí.
Ahora,
que han pasado los años,
intensamente vividos, exprimidos,
sigo en forma,
no estoy cansado,

y tengo decidido retrasar el final.
Ahora puedo decirlo más alto,
pero no puedo más claro,
todo lo que en este mundo he amado,
es una canción, un teatro y a ti.
Ahora,
que no pueden hacerme daño,
que tengo sus aplausos y los besos que tú me das,

qué aburrido,
¡qué desgraciado!,
sin tenerte a mi lado y sin poderles cantar,
Ahora puedo decirlo más alto,
pero no puedo más claro,
todo lo que en este mundo he amado,
es una canción, un teatro y a ti.
Ahora sin remordimientos, ni disculpas,
ni una mala excusa que dar para olvidar,

la conciencia tranquila,
una paz profunda,
a mi modo he dado todo lo que soy.
Ahora puedo decirlo más alto,
pero no puedo más claro,
todo lo que en este mundo he amado,
es una canción, un teatro y a ti.
Es una canción, una canción."
(Enrique Bunbury)




Grácias a todos vosotros: los que habéis hecho que zarpe de nuevo el navengante errante, a vuestros gritos de ánimo, de amistad (mis queridos amigos), al amor vivido que me hizo sentir vivo, a las noches sin dormir, a los días dormidos, a los sueños.




lunes, marzo 05, 2007

Existencia

Hace ya tiempo que nadie escribe sobre las hojas del cuaderno de bitácora de esa nave a la deriva. La humedad lo empapa todo, con su olor ponzoñoso a muerte y esa sensación de recuerdos dolorosos. Sí, ya sé que la vida es intensa y hay que manejarla deprisa, para convertirte en un bonito cadáver. Sí, ya sé que la vida ocupa más latidos al corazón y más bocanadas al aire que cualquier droga dura que puedas probar. Las ilusiones se diluyen en un vaso de sangre medio vacío mientras tus pasos se dirigen a la proximidad de una tumba con tu nombre.
Las hojas caducas de los árboles hace tiempo que dejaron de barrer el suelo y las nieves en otra época posiblemente eternas, ahora son pequeños riachuelos que se mezclan con el polvo del camino. Dentro de nada el sol abrasador nos secará como pasas amargas y buscaremos la sombra de una terraza para podernos tomar un vermut, un Martini blanco con hielo –mucho hielo- y unas aceitunas estaría bien. Y la playa volverá a ser una rutina de delicioso cansancio y de sudor con sabor a sal.
Pero allí, en la lejanía de tu torreón, en ese valle donde habitas, puede que todo esto se revele como un nostálgico recuerdo de tiempos mejores. Rodeado de hormigón, naves industriales y olor nauseabundo de ríos infectos, de productos químicos y nuestra propia miseria, ya nadie se acuerda de las palabras escritas sobre un papel manchado de cera y gotas de vino, de un proyecto que nació como demostración de que entre todas estas estupideces, siempre se puede sacar algo bello.
Esperemos que este periodo de transición se antoje pasajero y fugaz para volver a escuchar penetrantes melodías mezcladas con imágenes alucinógenas y risas distorsionadas sobre si tú o yo estamos muertos, ¿o qué?... y es que todavía nadie se ha dado cuenta de nada.



miércoles, octubre 11, 2006

UB-65. La Leyenda del Submarino Maldito


El U-65 era un submarino alemán de la Primera Guerra Mundial, cuya extraña historia se inicia antes de abandonar los astilleros de Brujas, Bélgica. Una viga destinada a la eslora de la cubierta mató a un obrero convirtiéndose en la primera víctima de una cadena de extrañas muertes ocurridas en torno a este submarino.
Ya botado, en pruebas efectuadas junto a una flotilla de submarinos gemelos, las cuales se iniciaron sin problemas, el capitán ordenó la primera inmersión del UB-65. El mar estaba en calma y había una brisa suave. Antes de sumergirse, el capitán ordenó a un marinero ir a proa a realizar una inspección de las escotillas, esta era una inspección de rutina, pero en vez de efectuar la inspección, inexplicablemente el marinero saltó por la borda siendo atrapado por el remolino del submarino.

Una vez iniciada la inmersión, el capitán ordenó estabilizar la nave a los diez metros, extrañamente continuó descendiendo hasta chocar con el fondo del mar, quedando inmóvil. Cerca de doce horas permaneció en esta situación en el fondo del mar, y filtrándose el agua. Al final ésta llego a alcanzar a las baterías y reaccionó llenando la nave de gases tóxicos, pero en ese momento, tan extrañamente como se había hundido, comenzó a moverse y ascendió a la superficie con una tripulación casi muerta por la asfixia.
Luego de estos extraños sucesos fue enviado a los astilleros para ser revisado en seco. A los pocos días fue declarado apto para el servicio, siendo aprovisionado y armado. Cuando se efectuaba esta maniobra la cabeza de uno de los torpedos estalló, matando al segundo teniente y ocho marineros.Fue remolcado al dique pero en esos momentos un marinero aseguró haber visto al segundo teniente, muerto en la explosión, de pie en la proa y con los brazos cruzados. Al ser reparado, y antes de iniciar la navegación, otro marinero que desertó aseguró que él también había visto al segundo teniente en el mismo sitio.
Se le ordenó al capitán del UB-65 zarpar con rumbo al estrecho de Dover, durante todo el trayecto varios tripulantes aseguraron ver al oficial muerto. Uno de los testigos fue el oficial de servicio, quien aseguró haber visto su fantasma y cómo éste se desvanecía.Al regresar a la base, ésta se encontraba bajo un fuerte ataque aéreo, lo cual no afectó a la tripulación ya que lo único que deseaban era abandonar la nave.En los momentos que el capitán bajaba la pasarela, fue muerto al ser alcanzado por la metralla.
Todas estas muertes, que habían sido acalladas por la marina, motivaron que los altos mandos de la marina imperial, para tranquilidad de los marineros, tomara la decisión de ordenar a un sacerdote que exorcizara el submarino.Pero al parecer no dio resultado, porque en la siguiente misión del UB-65 un tripulante se suicidó, un artillero se volvió loco y el primer maquinista se partió una pierna al caer por unas escaleras.
En la siguiente batalla, como no podía ser de otra manera, fue alcanzado. Las luces del interior relampagueaban y un misterioso resplandor verde cubría el casco. Una vez más el UB-65, a pesar de estar averiado, consiguió llegar a puerto.
El 10 de julio de 1918 el L-2, submarino norteamericano, divisó un submarino alemán navegando a la deriva frente a las costas de Irlanda. El capitán del L-2 ordenó maniobrar para atacarlo. Al mirar por el periscopio notó una extraña figura que permanecía de pie, en la proa de la nave, con los brazos cruzados. A los pocos segundos una enorme explosión destrozó por completo al UB-65, dejando una gran incógnita.

El UB-65 y su tripulación fantasma tal vez sigan navegando por los mares.

martes, septiembre 05, 2006

Crónicas del Exceso II. Zeppelonia.

Engendrando (una semana atrás...)

Edu
¡Holaaaaaa!. Bueno, vamos a ver, hoy he dormido 6 horas, así que estoy lúcido, como preámbulo. En un principio quería que fuéramos a Tarragona para visitar los idílicos parajes que ofrece esta bonita ciudad de la costa mediterránea este fin de semana, circunstancialmente algunos de los individuos del grupo no podían venir, así que lo posponemos de este finde al que viene, ahora hay que concretar (sólo un poco, que no parezca que lo estamos planeando) lo que vamos a hacer.
Fueno, ¿qué queréis hacer por allí?. Hablaré con nuestro hombre en el lugar para que me concrete qué. Podemos hacer refiesta de cumple, salida por la noche tarragonina, visitas guiadas al delta ,apalanque e inmovilidad total con caída de baba y ojos en blanco, lo que salga en el momento, a la trompada (como normalmente), pos eso.

Carlos
¡Buenas a todos!. Bueno, pues yo os daré mi opciones para la salida de Tarraco, pero que conste que no son para tomar en cuenta ya que como dice Ed acabaremos improvisando desastrosamente....¡eeeeeh!.
1. Visita a las ruinas romanas -son muy interesantes, se puede hacer sábado tarde en 2 horitas o así...2. Tapeo-cena y copeo en los bares de moda de la zona -pero no hasta muy tarde porque por la mañana...3. Ruta por el Delta del Ebro para ver pajarracos y pajarracas y pasear idílicamente por la playa -antes que el PHN nos joda la zona de migración. 4. Comida en alguna masía del típico manjar tarraconense, los "Calçots", carajillo, purito y para casita tranquilamente. Y ya está. Me estoy pensando montar una agencia de esas que organizan salidas relámpago por una zona para los jubilados y que te regalan una bota de vino o un cepillo para la pelusa del abrigo....es otra opción ¿que no?

Toni
Tarragona. Bien por las piedras. Bien por tomar algo. Los pajaritos...los pajaritos... lo único que tengo en común con los pajaritos es que si me tocan los huevos me cabreo. Y que me cago en to.


Carlos
..también tendremos que hablar la peña para ver como nos lo (des) organizamos para la visita la base aérea de zeppelines.
Nacho
"...¡OH! Zeppelonia, tierra de Zeppelines, globos y aeróstatos de cualquier tipo. Allí hay hangares para todos, porque en Zeppelonia donde entra uno entran dos y donde flota uno flotan dos, los que salen no se sabe".
Carlos
Sobre la hora no tengo nada planeado. No sé nisiquiera si vendrá Mónica, la da un poco de palo si no baja Lucia -y parece que Gero no tiene mucho interés en que baje –y piensa que me lo pasaré mejor con mis colegas y mis excesos y mis diálogos de macho alfa y mis neuras...¡Es que es muy comprensiva!. Lo que sí que podríamos bajar en caravana o reducir la cantidad de coches y distribuirnos en un par de ellos. No es necesario que vayamos 3 coches más el de Zeppelín o si viene Javi...podemos hacer un rally, jeje.
Si al final haremos una perfecta salida organizada: Llegaremos tarde y perdidos -para variar-, tardaremos un buen rato en decidir donde cenamos -porque a esas alturas ya será la hora de cenar y más-, acabaremos en algún garito de música churra y tipas pseudo-putones donde nos llevarán o bien Zeppelín o tu primo a pillar cacho -bendita ilusión-, nos pondremos todos tajas -y el que no, le habrá sentado mal la cena o se rayará-, amanecer a las 3 de la tarde con resacón -¿quien iba a ir a no sé qué de los patos?-, dudas y ruegos para decidir donde comer -también tarde- y vuelta a casa otra vez por caminos diferentes -y con una sensación de que ya no vales para estos trotes-. ¿Hacemos apuestas?.
Nacho
Demasiado pesimismo Carlos, sólo te faltaba añadir algún chungo discotekero a Edu chillándose en su interior sin que él mismo se escuche, sin entender nada, en medio de ese antro con esas "pseu-do"....a Zeppelín a 20 mil metros por encima del nivel del mar intentando pagar a una de ellas para que le arregle una noche y otra y otra...a Toni con trueno en mano cagándose en todo lo que le rodea, con su mirada de "que buen rollo emano", y gritando me quedan 650 días...A Gero y a ti abrazados y rebozados en lágrimas, llorando por los buenos amigos, pasiones pasadas, mujeres sin nombre y la amargura de vivir...A mi primo con cámara en mano y con un cachis de calimocho sacando sus más ocultos secretos y preguntándose porque le dejaron si era él quien lo hacía....A mi perdido en la muchedumbre, hacia no sé, escondido de algún noviete celoso por mis delitos, en una esquina, mientras me siento patético, recordando viejas glorias bélicas de un pasado honesto,....
Apaga y vámonos. Yo me lo voy a pasar bien, lo sé.

Carlos
"Sí, baby, sí...los caminos del exceso son inescrutables...sí!"

Nacho (viernes 10)
¡Hola, buenos días a todos (a pesar del día gris)!. ¿Cómo estamos?.
Me gustaría ser informado de la salida a Zeppelonia de mañana, y supongo que a lo largo del día Ed nos avisará de horarios y domicilio (¡¡Ehy Ed!!).
Yo estaré disponible para mañana a partir de las 13:30h, después del cursillo, así que si alguien quiere viajar en crucero ligero conmigo y navegar el pequeño mar que nos separa de Zeppelín, sólo tiene que avisarme. Viajará en primera y con vistas al mar (iré por Garraf).
*Pronóstico metereológico para el fin de semana en Tarraco:
Pequeñas nubes "Alcohólicninbus" provenientes del norte, arrastradas por serenos vientos del NE (Navegante Errante), que empezarán a descargar su influencia a medida que avance la tarde-noche del sábado, progresarán por la noche hasta "Peduninbus" que provocarán una fuerte tormenta (de hasta 40º escala "excesus") a altas horas de la madrugada. Niebla tipo "marijuanera" persistente desde primeras horas de la tarde hasta altas horas de la noche, que provocará falta de visibilidad y lentitud de reflejos.
El Nivel del mar subirá por encima de lo normal durante toda la tarde (debido a la influencia de la luna llena), llegando incluso a bandera roja a primeras horas de la noche. Mar tormentosa de madrugada. Mucha precaución, peligro de ahogarse uno mismo.
El domingo por la mañana, amanecerá con altas presiones en la quijotera (capa más importante de nuestra atmósfera cerebral), la niebla tipo "fumetaire" seguirá haciendo presencia durante todo el día, desaparecerán las tormentas (aunque pueden reaparecer algún que otro "alcohólicninbus" al mediodía) , dando paso a una baja presión en aumento con el paso de las horas hasta la noche. Soplará un viento sureño o de popa llamado "Veteyá" que te desplazará hacia el norte llevándose consigo la "Resaca".
Marejadilla para todo el día.
Carlos
¡Ya sale el soooool! Aunque, ¿aguantará todo el fin de semana?.
Magnífica pre-crónica del parto desmentilógico que se nos avecina. ¿Y después dices que no sea tan negativo? Has hecho una aproximación muy similar a la que realicé en pasados días (*) pero sin añadir términos horarios....Todos iremos en una nube de embriagador éter.

(*) Texto extraído de conversaciones anteriores:
" Si al final haremos una perfecta salida organizada: Llegaremos tarde y perdidos -para variar-, tardaremos un buen rato en decidir donde cenamos -porque a esas alturas ya será la hora de cenar y más-, acabaremos en algún garito de música churra y tipas pseudo-putones donde nos llevarán o bien Zeppelin o tu primo a pillar cacho -bendita ilusión-, nos pondremos todos tajas -y el que no, le habrá sentado mal la cena o se rayará-, amanecer a las 3 de la tarde con resacón -¿quien iba a ir a no sé qué de los patos?-, dudas y ruegos para decidir donde comer -también tarde- y vuelta a casa otra vez por caminos diferentes -y con una sensación de que ya no vales para estos trotes-."
Yo me apunto para salir sobre las 14,00h. Opto por invitar a utilizar la menor cantidad de vehículos posibles -por contaminación y por no perdernos-, o sea que yo dejo el mio en casita.
A ver si llegamos a un acuerdo.

Nacho
¡Buenas a todos!
* ¿Quién se apunta al embarque de las 14h con Carlos y conmua?.
PROS: tenemos mapas (nunca nos perdemos, eso es una garantía para llegar), teléfono, bebida, música saltarina, buen rollo, y el Aequis consume poco. Vistas a primera línea de mar, posibilidad de fotografía, misticismo, viaje relajado (80-90 km/h),...
CONTRAS: se puede fumar, malos rollos, diarreas mentales, sequedad sexual, caída libre en barranco, carreteras secundarias, la gasolina se paga al contado y al instante, poco espacio en maletero, dimensiones reducidas,...
* Toni, supongo que irás con tu coche por lo que me comentaste ¿A qué horas sales?, ¿podríamos coordinarnos?. Muy bueno el "cursillo empresarial rápido", lástima que no se lo puedo enseñar a mi jefe. ;)
* ¿Alguien sabe algo de Gero?,...¿y de Zeppelín?.
* Chus ¿qué tal te va?, ¿vienes?,...
* Carlos, muy bueno. Creo que lo tuyo es pesimismo + apología a la desorganización + apología a la decadencia (incluyendo alcohol,..); lo mío es una crónica "metereológica" abogando por los excesos + apología a los "miedos / medios y ascos".
¿En ambos casos crónica de una muerte anunciada?.
* ¿Ed?
¡¡El sol de invierno!!.

Carlos
¡¡Llamando a embarque a los pseudo-cronistas con un pie en la tumba!!!
Tu análisis del viaje me suena mucho a cierta Road-Movie tipo "Medio-Miedo y asco en ...(donde te dé la gana)". Música de fondo: "sonic Reducer" de Dead Boys -muy apropiado el nombre del grupo-.
Observo que pretendes ¿llegar? (re)puesto a la cita y aunque señalas que lo del mapa es una ventaja, opino que mejor guiarse por el "sextante, el astrolabio, las estrellas y el viento" (traducción para los no iniciados: "seis tientos a la botella de vino turbio, mucha labia para no aburrirse, unas cervezas en la nevera portátil -por si acaso- y sí, miento como un bellaco diciéndole al capitán que se por donde voy"). por cierto, ¿hay alguna diferencia por lo que tu abogas y mis apologías? Para el caso es lo mismo: Exceso es mi droga favorita...
¡Salud, que nos hará falta!
Engendrado (sábado 11)

El sábado al mediodía, era de esos días de suave invierno, que te permitía olvidarte del abrigo, delante de un tímido sol y que, a su vez, te daba a entender que por la tarde se iría nublando poco a poco (en todos los aspectos, en todos), y te recordase que ahí tienes ese abrigo, llévatelo, por tu bien.
Las predicciones de un individuo, de cuyo nombre no quiero acordarme.... bueno que como Carlos predijo se hacían realidad: hasta las 14h, no se supo nada en concreto, y por lo tanto la desorganización era latente. A pesar de los buenos propósitos e intenciones. Por otro lado, tampoco hacía falta ser muy adivino y predecir que todo saldría "mal",como siempre.
¿Para qué planificar tanto si hasta el mismo sábado a última hora, antes de la salida, no se sabía nada?.
* Bajas:
Gerónimo. Causas mayores. Es comprensible que no encontrase a nadie para encargarse de Víctor. Creo que le hubiese encantado venir. Beberíamos a su salud.
Toni. No quería venir, lástima se lo perdió. Incluido las niñas de pueblo con coletas y falditas a cuadros.
* Altas:
Çigdem. Edu se trajo la turca, yo pensaba que la cogería en Tarraco, como nosotros,...
Pero ahí estábamos, carretera y manta, y alcohol, y drogas,....al fin y al cabo iba a salir bien..."Road Movie", sin libro, sin reloj, sin cabeza y sin pies. Dos coches blancos hacia una carretera negra y oscura. En búsqueda de Zeppelonia.
A las 17h. parada para comer y de nuevo dirección sur. Por ahora todo bien: las luces en su sitio, las gafas en la cabeza, mi copiloto: Carlos, sin tocar el mapa, ni tirando la bebida. Ed y Çigdem en el golf, detrás nuestro. De momento no se habían perdido por ningún viñedo del Penedés, pero no tenían muy claro lo de las luces: ¿de posición?, ¿de cruce?, ¿ahora sin?, ¿qué ocurría dentro de ese coche...?.
A medida que caían los kilómetros y tal como predijimos, el viaje en el Aequis estaba siendo lo que tenía que ser: un crucero de placer. Buenas vistas, árboles y mar, horrorosas fábricas, chimeneas en el horizonte, pequeñas montañas, baches de carretera en el país de las maravillosas obras, paz, calma, serenidad, risas, comentarios absurdos, abstractos, entre trago y trago de esa turbia botella, palabras perdidas, destinadas a un cementerio, como nosotros, al cementerio del exceso.
-¡¡Maldita sea!! primer grito al cielo, mientras reíamos despreocupados por sentirnos "desorientados en otro pueblucho de Tarragona”, haciendo un guiño a la vida y otro a la muerte, como queriendo decir: perfecto, disfrutamos el viaje, de momento, con todas sus esencias: ¿dónde estamos?.
¿La segunda rotonda y dirección Santa Bárbara?.
-Creo que me he equivocado Carlos y he cogido la entrada centro en vez de norte, pero nadie nos dijo nada de norte. Comenté a mi copiloto.
Estaba todo dicho, antes de salir, cartógrafo engañando al capitán....
Precioso puente que nos adentra en una preciosa ciudad del Delta del Ebro: Amposta.

Una segunda parada para concretar dónde estaría nuestro amigo volador, mientras miraban Carlos y Ed el mapa en el capó. A todo esto, Çigdem, no se qué coño hace, que le da por desmontarle el coche a Ed. No exagero...la goma de la puerta derecha. ¿Qué se la quería llevar de recuerdo del viaje?. Yo tenía bastante con observar, abducido por su belleza, a mi preciosa luna llena.

Mil y una vueltas para encontrar el desvío dentro del pueblo. Carlos, como buen copiloto y “absolutamente seguro de su magnífica orientación” nos hizo ir en sentido contrario. Pero no toda la culpa es de él. Otros se dedicaban a mirar, otros a estar y otros a perderse. Las dos vueltas alrededor del propio eje del Aequis (sobre sí mismo), en la entrada de la Sant Carles de la Rápita, dan fe, que nuestro aventurero viaje sólo había hecho que empezar.

De nuevo en Amposta. La enésima llamada desesperada: Rotonda y desvío al lado del Lidel. Resulta que pasamos por ahí cerca mil veces (y corto me quedo si digo dos).
Ahí estaba en el más oscuro del firmamento, abriéndose paso lentamente entre las nubes, surcando el cielo al más lento de todos los ritmos, nuestro rescatador, la señal de auxilio: Héctor, Zeppelín, el señor de Zeppelonia, maestro del aeróstao.

La cena al parecer iba a ser cuestión de salchichas: las más grandes jamás vistas por mis cegatos ojos.. Bien empaquetadas, ¡qué pedazo de....! en el Lidel. Dispuestas a saciar nuestro hambre. Los comentarios dieron pie a la risa descarada e incontenida.... Çigdem atónita por nuestros vulgares comentarios, puso cara de guiri y se hizo la “sueca”, como no queriendo saber,... nos quedamos sin la opinión femenina sobre la cena.

Última parada: Santa Bárbara.
Quedan pocos pueblos en este país que puedas dejar algo en la calle y que no se lo lleve nadie, ni tu vecino ni el foráneo. Santa Bárbara gozaba de este privilegio años atrás: coches abiertos en la calle, macetas en los balcones de los bajos, bicicletas aparcadas en las puertas,... puertas abiertas,.. pero poco a poco lo ha ido perdiendo, debido al incremento del hurto (en parte y según los lugareños, relacionado con la creciente inmigración, necesaria para la destrucción de un paisaje arrollado por las enormes y mortíferas grúas). Hoy sólo quedan las macetas y algunos portales abiertos que sorprenden al viajero.

El encanto de sus calles, perdidas en el tiempo, en la neblina de un frío día de invierno y el más absoluto silencio. Un encanto que agudiza nuestros sentidos y que, de repente, nos llena de la ansiada paz, inconcebible en la gran urbe.
Bienvenido a Zeppelonia. Cien metros de casa nueva, majestuosos pasillos, elegantes y completísimos lavabos, dos habitaciones y una suite, una gran cocina americana y amplio salón-comedor, lavadero, dos balcones, buena iluminación y claridad, diferentes ambientes, barato...¿una preciosidad?, no, un piso “cojonudo”.

El globo estaba servido, y la compañía de las buenas amistades presagiaban una noche curiosa, extraña, como tantas otras.
Litros tomó el mando de la situación mientras Zeppelín nos enseñaba su última cosecha: gran reserva 2005; y como buen anfitrión nos dejó probar, degustar, saborear,.... hasta bebimos un blanco brebaje extraído de un minucioso proceso que no sé describir.

Mientras la cena se estaba haciendo...
Entrevista al mas puro estilo: artista reventado de todo, con un pie en la tumba, hablando del porqué de su decadente existencia. Sentado, tranquilo, sin miedo al final, fumando, queriendo llegar a ese cielo que antes vivió y que, ahora, sólo podía recordar. Entre sus manos ese legendaria botella de turbio que nuestro patético, pero no menospreciable artista invitado, vaciaba pregunta tras pregunta...


...Continuará.

viernes, agosto 04, 2006

Adiós. Odas al amor.

Y me iré lejos, ojalá que hacia la luz.
Mi destino que, un día gris, olvidé,
me vendrá a buscar.
Y está vez, no me podrás seguir.

Absorbido por la magna señal,
que ya no será la tuya, no será.
Me guiará a un mundo soñado,
El tiempo pasado será erradicado,
las distancias cortas,
muy cortas, entre el amor y yo.
Las horas cánticos a la paz,
las promesas montañas,
como el vaivén del mar los sueños,
como las sinceras miradas
el cristalino fondo del lago.
Y me iré lejos,
y esta vez no me podrás atar,
no hará falta morder ninguna cadena.
Recordaré un destino olvidado,
sin más lágrimas que curar.
Sonrisas que dejarán dormir,
en la sombra de un infinito oasis,
descansaré.
Ante tu mirada...
...mientras me dejas partir.
Y no me encontrarás.

Ascenderé al cielo,
en brazos de un arcángel,
azulados iris.
Con una imponente voz,
borrará el angustioso pasado,
y creará el prefecto silencio.
Quizás muerto,
o quizás en el eterno recuerdo,
de quien queda en el pensamiento del pasado,
quizás vivo en tu mente.
Y me iré lejos,
...y nada podrás hacer.
Me voy lejos, adiós.

lunes, julio 24, 2006

Esperanza. Odas al amor.


Tu me diste la luz, la alegría,
el alma, la vida.
Y yo me los arrebaté.
Tu me diste el amor, soñado,
olvidado.
Y yo me los quité.

Me diste las alas,
del más puro oro plateado,
para volar,
para amar, para sentirse amado.
Surqué cielos azules, nubes blancas,
negros abismos, grises tormentas.
Y yo me las arranqué.



Las cosas frágiles se pueden romper,
si no se cuidan se desvanecen.
Los ángeles que pierden la fe,
son como flores marchitas,
adolecidas, enfermas,...
muertas.

Tu me distes las fuerzas para creer,
para caminar, sin miedos.
Y yo lo perdí todo.

Desde ese fatídico día en que me desmoroné,
sólo hacía que implorar tu piedad,
mil y un perdones.

Ruegos y peticiones,
manos plegadas,
arrodillado en el altar,
de cada amanecer,
de cada crepúsculo,
sólo para volver a creer.

Y sé que me escuchas,
Y sé que algún día dejaré
este solitario andar.
Y sé que algún día me darás
tu misericordia,
Y me otorgarás de nuevo el paso,
por las puertas del cielo, del amor.


lunes, julio 10, 2006

Y nacerá una flor. Odas al amor.


Algún día,
en algún lugar,
quizás olvidado,
o más bien ignorado,
entre las cenizas,
volverá a nacer una planta,
una flor.
Como un nuevo amor,
que nace con más fuerza,
más vida,
mucho más,
que el anterior.
Y vendrá para enseñarnos,
que existe el extasis
sin necesidad de tormentos.
Y aunque digan que el amor
no es eterno,
sabremos que no será así,
pues este se transforma,
nunca muere.
Vendrá para demostrarnos
que la eternidad existe,
radica en la serenidad,
en el día a día,
en la fe,
la devoción,
y la perseverancia.
Cantará que la pasión se enciende,
con la chispa adecuada.
Volverán los días de alegría,
las noches con estrellas brillantes,
las lunas llenas tendrán magia.
Volverán a hacernos sentir,
con todos los sentidos,
a llenarnos de paz,
de presente,
de futuro,
de tranquilidad,
de extasis.
Algún día nacerá,
una verdosa planta,
escamas de pardo rojizo,
con flores blancas,
y frutos negros azulados.
Algún dia nacerá,
y la llamaré Sabina,
y la llamaré AMOR.


miércoles, junio 28, 2006

La Isla de Cronos.

Me siento atraído, atrapado, cada vez con más fuerza, mi nave se aproxima hacia el corazón de un extraño ciclón. Mi proa no se opone, no se resiste, nada puedo hacer por evitarlo. Un poderoso imán. Una salada tormenta que sacude mi nave. Impotentes y empequeñecidos por el majestuoso acontecimiento, ya que es el destino quien lo desea, nos enfrentamos a otro mundo. No sabemos si es el final.


Ya se sabe que después del mal tiempo.....

Me hallo embarrancado en las finas arenas, de la playa de una isla que me resulta especialmente conocida, es la isla de Cronos.

En la isla de Cronos, en mi otro mundo, el tiempo se para. El tiempo no existe. No hay pasado, ni futuro, y sólo el instante del presente. El sol y la luna, la luz y la oscuridad, el ciclo de la vida, la muerte y la resurrección. Son quienes mandan. Cada día es diferente, sólo si tu quieres. Cada día se pueden ver todos los colores del arcoiris dibujados en el cielo, sólo si tú lo deseas.

En la isla de Cronos, no existe el dolor. Los lamentos, los sollozos y las lágrimas, tal y como brotan, se convierten en diminutas y finas gotas de cristal. Con los primeros rayos de curativa luz se deshielan rápidamente y se filtran en la tierra del olvido.
En la isla de Cronos, no existe el miedo. Los temores y los malos presagios son manchas negras que se purifican con caricias de agua dulce, abrazos de blandas nubes, puras, cargadas de sonrisas, y que le devuelven la alegría a cualquier rostro aterrorizado.
En la isla de Cronos no existe el rencor. Se oye un grito en el cielo, palabras violentas, sentimiento de odio, reclamando venganza, se irrumpe la calma, la serenidad, la paz. Sopla un furioso aire, un huracán divino, que se lleva bien lejos, hasta el infinito, todo aquello que sangre los oídos, devolviendo el silencio a la isla.


En mi otro mundo...los manantiales y los ríos emanan benignos deseos, que llenan el lago azul de una infinita pasión. Me zambullo y me sumerjo, bebo.
En el lago azul los enamorados se alaban. Pero no me des un beso o una caricia si no es sincero el propósito, pues el agua se tornará de un color enrojecido, violeta, y harás llorar, te hará llorar.
Por los cuatro vientos me balanceo al son de las nobles aves, pasando por las milenarias y sabias montañas, dispuesto a dominar el arte del vuelo.
Un océano turquesa, lleno de vida, rodea la isla de Cronos, y recuerda...no existe el miedo, piérdete en sus abismos, en sus mareas, entre sus sirenas,... me sumerjo, vivo.

Susúrrale un sueño a las estrellas, no mires el tiempo, y quizás, te lo concedan.
Susúrrale un destino a las estrellas,....

¿Puedes sentir ese amor?, ¿te das cuenta que es único?, extraordinario, excelente, sólo y sin otro de su especie. ¿Sientes la isla de Cronos?, ¿la sientes?, ¿no?...Pues empieza cerrando los ojos .
Sueños del presente.

viernes, mayo 26, 2006

El final. Apocalipsis de un mundo.

¿Dónde está el amor?, ¿por qué murió?, ¿quién lo mató?, ¿quién tuvo la osadia de asesinarlo?, ¿por qué ahora sólo hay dolor?.
Cuando uno se enamora entrega su confianza ciegamente, sin
condiciones, pero si un día se desengaña y la pierde, no la podrá recuperar comprándola, ni la mejor imaginación la devuelva, sinó que se la deben entregar, y esta entrega requiere de paciencia y esfuerzo, valores difíciles de tener.
Cuando dos quieren hacer una vida en común se fija un destino, un rumbo y se camina, juntos, agarrados de la mano, pero si uno no sabe lo que quiere hace que el barco se tambalee, se hunda y si esto arrastra a tu compañero.
"Última Oportunidad".
La espera, sumergido en los abismos más oscuros, terminó. Demasiado tiempo oculto en la sombra. Demasiado tiempo escondido, con fugaces escapadas al cielo, siempre azul, hasta que tuve mi oportunidad, y la angustiosa espera se acabó.
Conseguí la victoria para mi corazón.
Del gran salto llegué a donde solo se puede soñar. Tuve la glória en mis manos. Pero todo lo que sube baja, es cíclico. De nuevo equivocado, me dí cuenta que no estaba tan alto. Dos golpes fueron suficientes para hacerme descender en picado, me resentía de ello y pretendía subir, y exigía combustible para ese motor, y exigía más, para no descender y seguir mirando lo más alto.
Cometí el error fatal, tras dos años de encrudecida guerra. De anhelar conquistar un amor, pasé a querer saciar el mio. Obsesionado con mi amor no correspondido, mirando la manera de satisfacerlo. Sin importarme que amar significa dar sin esperar recibir. Luché para hacer entender unas creencias y las acabé dejando de lado, a medida que me cansaba. Luché por estar compartiendo y vivir una vida, acabé matando y ahogando esa vida. Quería levantar y lo único que hice fue demoler. Quería compartir y acabé siendo egoísta. El honor por los suelos. Pedí compañia y obtuve soledad. Y lo peor de todo es que cometí la atrocidad de destruirme a mi mismo, la guerra llegó a mi propio hogar. Dejé de ser lo que quería ser y
empezé a ser lo que no quería ser. De ser llamado ángel, pasé a demonio.
De una cosa estaba seguro y de la que yo no soy sólo el único
culpable: nunca se tenía que haber empezado esa maldita guerra.
Perdí la ilusión hace diez años, murió un romántico apasionado. Renació. Perdí la ilusión hace cinco años, murió un romántico apasionado. Renació. Ahora no sólo pierdo la ilusión sinó la esperanza, muere un romántico apasionado. ¿Renacerá?. No tengo esperanzas.
"Apocalipsis".
Locura.
Las sirenas de alarma venían sonando desde la salida del sol, sirenas de auxilio que no encontraron respuesta, esperando una llamada que llegó tarde, y a medida que pasaban las horas hacía presagiar lo peor.
Las voces altas, en forma de grito, de desprecio, se transformaron en bombarderos con la isignia del dolor dibujada en sus alas. Volaron hacia las dos ciudades más grandes de mi mundo: el corazón y la razón. Descargaron sobre ellas lo que nunca antes habían descargado: explosiones, incendios, destrucción.
Los malos gestos, miradas de furia, de descontento, se transformaron en barcos hizando la bandera del dolor. Apuntaron sus pesados cañones hacia otras poblaciones como la alegria, la serenidad y la paz. Descargando sobre ellas más explociones e incendios.
Por si era poco, los golpes, las pataletas, los roces deshonrrosos, se transformaron en los cañones de una infanteria enloquecida, que apoyaba el brutal bombardeo desde las afueras de las ciudades, aniqulando la posible salida de las mismas a aquel que quisiera salvar su vida, de un mundo en llamas.
Una gran humareda se propagaba por cada rincón de mi pequeña isla, vista desde decenas de kilómetros mar adentro.
Horror.
Fuego, lágrimas, sangre, mutilaciones, muerte.
La gente gritaba, su gente y mi gente (aquellos que se unieron meses atrás, para labrar un destino, nunca fácil) estaban atrapados por el absurdo de los celos, la desconfianza, la falta de compromiso, malos entendidos, malas interpretaciones, cansancio, desacuerdos, etc...
La cara perdida de unos niños, en el silencio, sin entender lo que ocurría en sus pequeños mundos.
¿Por qué no se paró el fraticida ataque?, ¿por qué no se extendía la mano de la bondad?, ¿por qué nos hacemos daño?.
Los equipos de salvamento no funcionaron, porque fueron también aniquilados, ninguno de ellos se salvó de las bombas. Sin agua y con los sumistros cortados, las ciudades quedaron a merced del fuego, del hambre. Cuarenta y ocho horas fueron más que suficientes para convertir en cenizas años enteros de didicación y esfuerzo.
Aniquilé lo malo y lo bueno de una relación. Devasté lo malo y lo bueno de mi mundo.

El silencio.
El ejército entró en las ruinosas ciudades y se encontró el más absoluto silencio. Miles de muertos y desaparecidos. Las pocos supervivientes se ayudaban como podían, mientras miraban con tristeza e impotencia a sus propios soldados, ¿cómo pudieron hacer esto contra ellos?, ¿contra su propio pueblo?, ¿contra el amor?.
Suelos sin barrer y sin fregar, polvo en estanterías y muebles, son síntomas de la caída de edificios, de escombros, que nadie podía recoger. La cama sin hacer y las sábanas sin cambiar es el reflejo de un pueblo enfermo. Plantas sin regar, sin cuidar, como si hubiese falta de agua, todo tuvo que pagar el precio. Enormes vacíos en los armarios, en la terraza, en el salón, en el frigorífico, en todos los lados, denotan la desolación de una nación, de un fatal destino. Restos de ropa, son el fiel reflejo de lo que huvo, trozos de tela, que en su momentos eran vida, ahora yacen inertes en un cajón, para el olvido.
No se oye música, las emisoras de radio quedaron sin infraestructuras. Las velas, aquellas farolas que daban vida nocturna a las ciudades, ya no se encendían (nisiquiera una).
La oscuridad.
Sólo queda la desolación, un mundo destruído y las pocas ganas de retomar un rumbo, una vida. Sin apenas fuerzas, un ejercito (que luchó por su pueblo), lloraba en la noche por el crimen que había cometido. Se hizo por una causa. Maldita causa. El parlamento está destruído. El gobierno ya no tiene el orden. Mi futuro está en manos de los radicales, los militaristas, la parte de mi cerebro más diabólica. La posibilidad de una guerra civil late en el horizonte, la gran flota (fiel al gobierno) vuelve de su travesía a casa y si decide poner orden en el seno de los militares radicales, comenzará la guerra. ¿Otra guerra civil?, ¿acaso hay algo por lo que luchar?. El pueblo está muerto, desilusionado, desconcerado, y las gentes yacen tristes, porque no confian en nadie. ¿Quién levantará este pequeño país?.
Llegan dias de oscuridad.
Sueños del presente.



jueves, mayo 18, 2006

El Destino. Reflexiones.

Para los que creemos que el destino de cada uno está escrito en algún sitio y no se puede cambiar, nos es más fácil adecuarnos a lo que la vida te dá, con el día a día, sin necesidad de entenderla, sin buscar explicaciones, aceptándola tal y como es, a resignarse, a dejarse llevar por la corriente. Sucede porque está establecido.

Para los que creemos que el destino de cada uno es un camino que se debe recorrer, andar se nos hace más llevadero, lo convertimos en un viaje, en una travesía por la vida. Mirando el recorrido hecho y el que queda por hacer.

Para los que creemos que el destino conlleva cumplir una misión, la vida se convierte en un reto, en buscar y perseguirlo, sin importarnos las dificultades, hacia un rumbo, para verlo hecho realidad y sentirnos complacidos, recompensados.

Pero también creemos que ese destino escrito, camino o misión, se puede cambiar y que para ello uno requiere de una tremenda fuerza de voluntad, un gran conocimiento de uno mismo y sobre todo el amor que te hacen sentir los demás.

Pero luchar contracorriente constantemente te puede llevar a la desesperación, al agotamiento, al naufragio, y yo sé que éste no es mi destino.

Sueños del presente.

domingo, mayo 07, 2006

Oda A Una Perdición (18.11.04)


La habitación se ilumina de un amanecer rojo
Y una vez más buscas la araña desaparecida,
de esa tela que cuelga en el rincón.
La boca arenosa, los ojos vidriosos y el cuerpo
apaleado.
Te levantas con nauseas y la música retumba
en tu cabeza.
Todas las velas extintas y la suerte ha impedido
que la casa no ardiera.
Te giras sabiendo la respuesta,
de nuevo has dormido solo;
aunque solo no has pasado la noche…
tu amigo yace rendido en el sofá.
Las colillas, el alcohol, los mecheros, los compactos.
Botellas vacías y azúcar derramado,
posos de café y cucharillas pegajosas.
Hoy es Jueves y hace 10 minutos que debías
haber entrado a trabajar.
Sales a la terraza y el frío te corta como un cuchillo.
Recapacitas un instante y tienes la certeza
de que todo continuará siempre igual.
Recuerdos de un pasado que no nos parece tan lejano ¿o quizás sí?

viernes, abril 07, 2006

El Polizón. Cálido invierno.

1 de marzo.
¿Cómo he sido capaz de consentir que en mi nave se colase un polizón?.
¿Una persona que se embarca clandestinamente, sin otro fin que andar ociosamente de corrillo en corrillo hasta el final de su trayecto?.
¿Cosas de la mar?, ¿de aquel que quiere viajar y no puede pagar?, ¿del que se esconde o huye?, ¿del viajar por viajar?...no hay evidencias.
Lo encontramos una noche, en el último compartimento de carga de popa, al parecer con síntomas de deshidratación y cansancio. Así que lo atendimos con todos los medios con los que disponíamos a bordo. ¿Cómo no íbamos a hacerlo?, si lo hubiéramos hecho con nuestro peor enemigo, como manda el código de caballerosidad de la mar, aunque cada vez en más desuso.
Después de permanecer un par de días recuperándose en la enfermería, fue trasladado a un pequeño camarote, custodiado dia y noche hasta poder conocer el porqué de su clandestino embarque.
No tardó en explicarnos la rápida huída de su país. Creíamos que por cuestiones políticas: gente oprimida, desigualdades sociales, intereses contrapuestos, etc... muy común en países con constantes desequilibrios.
Aunque para algunos de mis marineros, tener un polizón a bordo era como una lastre, una carga, un turista no invitado. Para otros un viajero perdido. Un civil. Un enviado. Un espía. Tantas opiniones como gustos.
Sin embargo, mis oficiales y yo, llegamos a la conclusión que antes de todo, lo primero es lo primero: un ser humano con problemas, fuera de sitio. Tenía que recuperase de sus lesiones y luego ser integrado en la vida de la nave, ser uno más.
Hacerle entender que no estaba sólo, que si quería vivir tenía que trabajar, como el resto de nosotros. Porque si este barco se hundía nos hundíamos todos. Si hacía feliz al barco, el barco le haría feliz.
¿Entonces, para qué tenerlo más días encerrado en un camarote de dos por uno?.
Empezó a contactar con su nuevo paisaje. Observaba el funcionamiento de este pequeño barco de guerra para tiempos de paz. Se integraba entre los quehaceres cotidianos, prestando su ayuda, su sudor y su dedicación.
En un mes, logró formar parte implicada y participativa de nuestro viaje, y su sonrisa se convirtió en una señal inigualable para muchos de nosotros.
Su piel olía a salitre y sus ojos se tornaban azules al reflejarse en ellos el mar de mediodía.
1 de abril.
Hoy se hubiera cumplido el segundo mes desde que encontramos el polizón. Y digo que "se hubiera cumplido" puesto que no puedo decir que "se ha cumplido". Recuerdo...
La serenidad y la monotonía del dia a dia, las obligaciones de una tripulación comprometida con su barco y su misión, contrastaban con los momentos de divesión, de locura, de felicidad, que venía inesperadamente, a golpe de trago, de cantos y danzas.
El polizón se sumergió en este pequeño mundo. Sabía cuándo tenía que motivar a la gente en sus respondabilidades y sabía cuándo debía entregar su alegría en los momentos libres.
Ola tras ola, el buque entero aceptó su manera de ser, de vivir las cosas. Y yo (como capitán) me sentía contento porque ese era mi fin. Uno más entre marineros, especial para mi.
Vivir este tipo de vida, monótona, no es fácil, hay que disfrutar el viaje, estar tranquilo y al mismo tiempo en alerta. Ser constante haga frío, llueva, truene o excasee el agua.
Vivir rodeado de cuatro paredes de mar, sin saber cuándo se verá tierra, o cuándo se entrará en conflicto, no es apto para cualquiera.
Nuestro polizón, a pesar de su entusiasmo y emoción inicial por disfrutar lo que el viaje le había deparado, estaba condenado a seguir otro rumbo diferente al nuestro, tarde o temprano seguiría su camino, su destino, por una sencilla razón: no era su mundo.
No fue solamente una noche, sino más de una, en que nos reuníamos en la proa, entre candiles de aceite y cervezas, arropados con mantas . El polizón nos explicaba parte de su historia. Él decía que había un mundo. Que era posible llegar hasta él.
Más de una noche me quedaba pensando, duditativo, sobre esas palabras, mientras las estrellas guiaban nuestro viaje nocturno,....¿existía ese mundo?.
Un amanecer violento, decidí desobedecer las órdenes que me dieron y poner en peligro la misión que le fue otorgada a la nave. Desvié el actual rumbo y encaré proa a ese lugar lejano. Sabía que a la velocidad a la cual íbamos iba a ser una travesía muy lenta, larga, con unos costes adicionales, pero que una vez allí, quizás hubiera valido la pena. Mi tripulación me era fiel y se puso de mi lado.
En el mapa sólo había mar, y a penas unos pocos puertos conocidos por nosotros. Daría con ellos.
Los días caían como losas sobre la espalda del polizón. No iba a ser fácil, la comenté una y otra vez, todo depende de la paciencia, y de la capacidad de aguante.
En su rostro el cansancio, la tristeza. La alegría evaporada, salía por la chimenea central de mi barco y se perdía en el firmamento. La primavera removió la sangre. El entusisamo, como una gota de salada mar, se perdía en la inmensidad del mar, del olvido.
A igual que contagiaba su positividad también lo hacía con su lado más negativo. Los marineros que, convivían con él dia tras dia, se empezaban a desanimar, el barco entero lo notó, y había gente que lo quería tirar por la borda si no cambiaba de actitud. E incluso yo (después de haber tomado la decisión de cambiar el rumbo hacia ese destino tan lejano, a pesar de la lentitud del barco), también me enfadaba, perdiendo los nervios, la fé, sin saber qué hacer para ayudarlo, para animarle a continuar el viaje a bordo.
Fue un 23 de marzo, en la "Isla de Nunca", conocida por nosotros como "Puerto Dolor". Un lugar de heladas aguas, acantilados nevados y recuerdos congelados por árticos vientos. Fue allí donde el polizón decidió tomar tierra, poniendo fin a su aventura y a su viaje con nosotros, en nuestro pequeño, lento y orgulloso barco. Quizás lo hizo para tomar otro camino, u otro barco más veloz que le llevase antes a su destino, o sencillamente por su felicidad.
Y que Dios lo ampare, porque yo, ya no lo puedo hacer.
Dos semanas y media, atrapados por una inesperada tempestad de hielo, sin poder salir de esa penosa Isla, abandonada en medio del más crudo de los océnaos.
Un día de tregua, la tormenta remitió y el sol salió timidamente, era la oportunidad. Repasados cada rincón y cada metro cuadrado de la nave, reabastacidos con lo poco que conseguimos, zarpamos hacia nuevo rumbo, hacia nuestra misión.
Con la mirada perdida de mis marineros, hacia atrás, hacia ese polizón con el que vivieron y compartieron el crudo invierno, la soledad de dos almas viajeras unidas en los fríos días polares del mar del norte, el calor de un abrazo, días como meses, meses como años. Las lágrimas se cristalizaban apenas salir de los ojos.
Algún dia, quizás, el destino me cruzase de nuevo con él.
Sueños del presente.

lunes, marzo 20, 2006

Luz Roja.


Dauðalagið…… Dauðalagið……… Cuando me destinaron aquí, todos los que conocía me miraron con ojos de borrego degollado, mi madre lloró y mi padre se retiró en silencio. Más tarde comprendí porque. Cuando lo vi por primera vez parecía más grande, ahora sé que estoy metido en un ataúd que surca el mar en la superficie y a veces se sumerge. Cuando lo hace, nunca sabes si volverás a subir de nuevo.
Dauðalagið…… Dauðalagið……… Aquí dentro todo es funcional, lo superfluo sobra, no tenemos ni tiempo ni espacio que perder. Comparto mi catre con un compañero de otro turno, comparto mi aire con toda la tripulación y hasta comparto el dolor, las lágrimas y las escasas alegrías con las sombras con las que me cruzo. Todo tiene una rutina y una disciplina que seguir. Hasta cuando me tumbo en mi cama a descansar y escucho a F. como recita una vez más en voz baja la última carta que recibió de su novia. Me sé todo el texto tal como si estuviera destinado a mí, todas las comas y los puntos, todas las pausas y las sonrisas entre dientes. Y entonces me mira con sus ojos cansados de haber visto demasiado miedo y se me pone a llorar, y doy un salto, me acerco a él y apoyo mi mano en su hombro. Le invito a un cigarrillo y me marcho a fumarme uno yo solo.
Dauðalagið…… Dauðalagið……… Suena constantemente en el aire denso, en cada rincón, detrás de cada puerta, por encima de las tuberías. La reconozco en el rostro de todos y cada uno de mis compañeros. Hasta en la mirada perdida del Capitán puedes encontrar las notas para tararearla. A veces G. rompe la monotonía y conecta la gramola. Entonces ves un poco de luz alrededor tuyo y descubres que la gente guarda sus dientes detrás de los apretados labios de cada día y bailamos y cantamos. Pero todos sabemos que entre cada estrofa, entre cada silencio y sobre todo, cuando se apaga la música, ella vuelve a nosotros como una nana para dormirnos, no nos abandona, sólo espera pacientemente su turno, no tiene prisa.
Dauðalagið…… Dauðalagið……… La luz roja se ha encendido, el motor funciona en modo silencioso, todos callan y se mueven de una forma ensayada una y mil veces antes, en una armonía funestamente perfecta, con miradas de recuerdos imposibles de olvidar. El sónar retumba en los corazones y en medio de todo este silencio, las gotas de sudor se empapan de esta canción que se ha hecho tan nuestra. Los minutos pasan tan lentamente que todos hemos envejecido un poco más, todos hemos aprendido a contar hasta hoy y sabemos que después es una palabra que suena tan lejana, como las arrugadas imágenes que guardas en la cajita debajo de la almohada.
Dauðalagið…… Dauðalagið……… Ya ha pasado todo, la tripulación puede respirar tranquila y los angostos pasillos vuelven a iluminarse con la mortecina luz amarilla de las lámparas. Pero aquí sabemos que esto no es una salvación. Todavía quedan muchas cartas que leer, muchos cigarrillos que fumar y muchas palmadas en la espalda ocultando tu miedo a alguien que ya está con un pie en la tumba desde el mismo día que embarcó contigo. Quizás ya no vuelvas a ver más luces rojas porque ni siquiera han dado tiempo a encenderlas y puede que ya no vuelvas a llenar tus pulmones con el aire fresco de la libertad porque tu destino sea el fondo del mar. Pero todos seguiremos hombro con hombro buscando una salida en este sinsentido que nos rodea.
Dauðalagið…… Dauðalagið……… Escucha……. La Canción de la Muerte sigue sonando……

viernes, febrero 24, 2006

El Principio. Un nuevo mundo.


Atrás, a lo lejos, en el tiempo, observabando un autoretrato: veía mi solitaria pero placentera vida, mi absurda pero tranquila existencia, mi desarrollo personal y, porqué no, mis dosis de excesiva degeneración mental. Inquietudes por un decadente planeta. Mil y un sueños. El disfrute de un efímero espacio de tiempo, una paz comprendida desde el gran fraticidio hasta el segundo aniversario de una jóven independencia:
"Dejé el hogar que me vió crecer, para reclamar mi propia vida. Marché para encontrarme. Porque sabía que, cuando uno huía de sí mismo, tarde o temprano, debía enfrentarse a ese miedo.
Un exilio de maletas. Buenos recuerdos y esperanzas nuevas, para crear mi yo, al margen de un cómodo nido. Pico y pala en el hombro. Sudor en la frente. Actores, soldados, pintores, arquitectos, pescadores,... todo salió por la puerta de atrás, eso sí, juntos y con una sed de ilusiones infinita.
Un pequeña casa tan grande como una isla, como un país, veranos suaves e hinviernos muy fríos. Una habitación llena de perfumes del bosque, orientales pueblos por las paredes, luces de colores iluminando las metropolitanas calles de una ciudad en medio de la sala de estar, un terraza tan grande como un desierto, de frías noches y cálidos días. Un oasis donde descansar. Exotismo, sobriedad. Orden en el caos. Un barco se despide del puerto en el gran lago azúl y se adentra río abajo, atravesando serenamente, cada rincón, cada esquina, esquivando alfombras, mesas y sillas, acantilados, hasta que sale por la puerta donde le espera un desconocido mar abierto, que está ahí fuera, el de cada día.
Suenan trompetas los días de fiesta, serpentinas, comida y bebida para recibir a los invitados. Se danza al son de músicas extrañas, un beso y un abrazo a esa botella, señales de humos, caminando hacia el exceso, momentos de diversión.
Sirenas que me despiertan a media noche y rezumban mis oídos cuando un enemigo me acecha o acecho. Mi todo en guardia o en alerta. Mi mundo en defensa o en ataque. Pasa la amenza o pasa mi cólera. Fracaso o victora. Al final mis ojos descansan.
En la calle, en ese gigantesco mundo hay guerra y discordia, que se debe esquivar, si se puede. Pero también hay paz y cordialidad, que se debe disfrutar. A la calle se sale sin miedo, con la cabeza alta, pero con respeto.
Una tarde dedicada a la política, los asuntos sociales, la economía, las relaciones con los foráneos. Se discute una situación importante en la gran mesa de mármol, sin palabras, se pasan las horas con café y música, armonía, una locura contenida, el ruído está en mi interior.
Amaneceres en la bahía, sentado en la amaca de mi terraza, colgado, en equilibrio, siguiendo con la vista a las aves emigrar hacia rincones más agradables, no tan cálidos. Atardeceres en un balancín, arropado con una fina manta, acompañando en risueños a las aves emigrar hacia paisajes menos severos , no tan frescos.
Un plácida noche de primavera, salimos a patrullar la vida, paseando sigilosamente por la nocturnidad, viento en popa a través de esas hostiles calles oscuras,...una noche de luna llena, en su máximo esplendor, todo esto y mucho más de mi mundo, de repente, cambió.
Sueños del pasado.

miércoles, febrero 22, 2006

El Cuaderno de Bitácora del Navegante Errante

"El Cuaderno de Bitácora del Navegante Errante", en cooperación con "El Cementerio de las Palabras" (Hades), es un blog para aquellos -petaos- que deseen expresar (mediante la escritura y las imágenes) todas esas cosas que uno tiene dentro dentro y no se atreve a exteriorizar en público. Expresarse a gritos con papel y pluma, sin censuras, pero con respeto y tolerancia.
Además se pretende crear un espacio donde se exalte la imaginación, creando mundos paralelos, y fomentando el -dadaísmo- (o anti-arte). Los sentimientos como el odio, la amistad, el amor, tienen aquí su lugar donde anclar. El recuerdo del pasado, el dinamismo del presente y las ingcónitas del futuro....Feliz travesía por la Odisea de la vida.